Está escrito

RosaryLucas 6:41-42
¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?¿O cómo puedes decir a tu hermano: «Hermano, déjame sacar la paja que está en tu ojo», no mirando tú la viga que está en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para sacar la paja que está en el ojo de tu hermano.

Siempre me han gustado esas palabras. Muchas veces me las he tenido que aplicar a mí mismo, así como otras muchas se las he podido aplicar a alguien.

Felicidad

reachingEn realidad la felicidad como tal no existe, pues nunca somos completamente felices. La felicidad es un estado transitorio durante el cual no encuentras nada que te entristezca.

Ejercicios

Carta Anatómica CulturistaPues sí, ya hace un mes que me apunté al gimnasio para hacer algo de ejercicio, porque ya me estaba saliendo tripa. De todas maneras 3 años sin hacer ejercicio, comiendo como siempre (es decir, mucho), y que no haya subido sino 6 kilos… Creo que está bastante bien.

Bueno, ahora hago pesas cuatro días a la semana, corro quince minutos tres días a la semana y hago spinning un día a la semana. Ah, por cierto, eso de que no hiciese ejercicio no es del todo correcto, en realidad sí lo hacía, el ejercicio horizontal por excelencia y la forma más divertida de gastar calorías :blush_tb:

¿Dónde están los románticos?

¿Dónde están? No quiero imaginar que soy como el protagonista de «Soy Leyenda», la novela de Richard Matheson en la que toda la población mundial ha sufrido una extraña enfermedad que los ha mutado y sólo queda una persona sana.

[…] -Me esperas, ¿vale?
-Yo por ti esperaría toda la vida. [risas]

No es muy buen ejemplo, pero es el último que recuerdo. Me da lo mismo, yo voy a seguir siendo igual, diciendo y haciendo. Que me cuelguen las etiquetas que quieran. No tengo la culpa de que se hayan perdido esos pequeños detalles, ni que no se tengan en cuenta o se tomen a risa.

¿Queda en el mundo alguien que se declare con una poesía, que tenga muestras de caballerosidad, qué le diga algo bonito a la chica que le gusta sin miedo? Algo de apoyo ha de existir contra esta avalancha insensible…

Rotondas y semáforos

Para todos aquellos que no se hayan enterado, este año se llevan las rotondas y los semáforos. Sí, sí, como lo oye. Para ponerle un ejemplo, desde Vistabella hasta la Finca España hay seis rotondas. Es que ahora la Avenida de los Menceyes llega hasta un poco antes de Vistabella, hasta el límite municipal de La Laguna, está claro. ¿Los de Santa Cruz? La envidia les corroe, todo porque no tienen una avenida de dos carriles en ambos sentidos repleta de rotondas. Lo que me parece triste es que no exista algún tipo de acuerdo entre los dos municipios para hacer una carretera general desde Santa Cruz hasta La Laguna con dos carriles…

Otro ejemplo de la nueva moda de este año son los semáforos de la carretera La Cuesta – Taco. No sé si soy el único, pero a mi entender son un atraso, una pérdida de tiempo y, por si fuera poco, están pésimamente temporizados para el volumen de tráfico que tienen que dirigir. De esos sí que es verdad que no me he puesto a contarlos, pero creo que hay cinco o seis con un espacio entre ellos de como mucho 30 metros.

Todavía no me he visto en la situación de tomar una decisión tan drástica, pero un día de estos voy a poner una rotonda en el pasillo y un semáforo para poder ir al baño por las mañanas…

El Pinar

Otra vez me tocó viajar de nuevo, esta vez a El Hierro, concretamente a El Pinar. Lo curioso del partido no fueron las diez o más ocasiones que tuvieron los jugadores de mi equipo para marcar en la portería contraria sino la casualidad que los dos árbitros de línea eran de la isla y [para más inri] uno era padre de uno de los jugadores contrarios. Los fuera de juego aparecían de la nada, cortando jugadas de peligro… Cuando mi paciencia [y la del entrenador] llegó a un límite tuve que levantarme del banquillo y gritar al línea de la banda contraria lo cabrón e imparcial que era. Se ve que nuestra queja llegó a oídos del árbitro así que se acercó hasta el banquillo para amonestarnos al entrenador y a mí.

Al final se perdió el partido por dos goles a cero, con mal sabor de boca tanto por la tierra del campo como por haber desaprovechado tantas ocasiones. El balance de heridos fue [L] con una brecha sangrante en la cabeza, nada más y nada menos.