La belleza puede ser muy peligrosa.
Si sólo miras con los ojos eres muy fácil de engañar.
Las cosas verdaderamente importantes son las que perduran en el tiempo, todo lo demás es efímero.
Todo es cuestión de probabilidad o posibilidad, nada más.
Lo imposible es simplemente aquello que no sabemos cómo conseguir, tan sólo tenemos que aprender la manera.
Cuando te enfrentas a dos opciones tan sólo tienes que lanzar una moneda. Funciona, no porque te dé una respuesta, sino porque en ese breve instante en el que se encuentra en el aire de pronto sabes qué es lo que estás deseando.
«Nunca», «jamás» o «siempre» son palabras muy cortas para demasiado tiempo; «todo», «nada», «mucho» o «poco» son unas cuantas letras que no hacen justicia a la cantidad que representan; no uses ninguna de ellas a la ligera.
Toda palabra es una acción es sí misma y, como tal, tiene sus consecuencias.
A pesar de ser una entidad abstracta, una palabra puede ser tan pesada como una losa o tan ligera como para que se la lleve el viento; tan agradable como una caricia de terciopelo o tan hiriente como un puñal frío; y sin embargo, la misma palabra puede ser distinta para cada uno de nosotros.
Si todo fuese tan fácil como pulsar una tecla…
No te sientas como un pez fuera del agua, tan sólo busca nuevos lugares donde poder nadar.
El futuro no tiene dueño; yo creo en el futuro pero no creo en milagros. ¿Cuál va a ser nuestro porvenir? Quiero que todo el mundo entienda esto: hay muchas cosas que no entendemos, pero todos necesitamos respuestas. Es nuestra responsabilidad hacer algo al respecto. ¿Qué esperabas? Cuando tienes la llave en tus manos, lo único que tienes que encontrar es la cerradura.