Dos veces miré hacia atrás mientras me marchaba, dos veces antes de salir de tu casa. Dos veces que le diste la vuelta a la llave que estaba en la puerta, simplificando sin palabras lo que querías decir. Vale que mañana tengas cosas que hacer, que ya eran las doce y media, pero de ahí a que no me puedas dar cinco minutos… Joder, sí tú no me los puedes dar, ¿quién coño me los dará? ¿Tan egoísta y caprichoso y otras tantas cosas que me has dicho soy? Diablos, tal vez pido mucho para lo que me puedes o quieres dar… Sólo quería alguna muestra de cariño, cinco minutos para los dos, sólo eso…
Viviendo y aprendiendo
Eres una pérdida de tiempo…
Verano
Me acabo de dar cuenta. Ya se ha acabado el verano…
Mejorando
Al fin, hoy me he despertado con menos dolor en los abdominales. Menos mal, porque esta noche tengo pensado salir y como estaba ayer no me iba a ser posible ni de coña. Todavía me molestan un poco, pero ya va mejorando.
Generaciones
Envidio a aquellos que tienen abuelos, pero también me apiado de ellos… Al menos no tendré que despedirlos de nuevo en sus entierros. Es curioso como nuestra sociedad hace de la defunción una tragedia. Es natural que nos apenemos por esos seres queridos que han muerto, pero en muchas ocasiones la muerte no es más que un alivio al sufrimiento. A veces sería más conveniente festejar que guardar luto… Después de ver morir a todos mis abuelos, creo que he llegado a tomármelo de otra manera.
Mi abuela [A] murió de un tumor hepático, y quizás porque era muy pequeño o porque sucedió en poco tiempo, no me traumatizó demasiado. Sabía que era lo mejor para ella, porque no vale la pena vivir sufriendo. Mi abuelo [S] murió de Alzheimer, y lo que más me marcó fue el hecho de verlo todos los días, ver cómo día a día, año tras año, iba involucionando hasta que llegó el final. Mi abuelo [C] fue atropellado a menos de 100 metros de su casa por una tía que hablaba por un móvil. El accidente en sí no fue el causante de su muerte, pero al fracturarse la tibia se le formó como consecuencia una embolia pulmonar por el contenido graso de la médula ósea que pasó al torrente sanguíneo. Mi abuela [C] murió en mi casa, porque arrastraba una angina de pecho prácticamente invalidante y derivó en una insuficiencia renal aguda y fulminante.
Los recuerdo a todos, a mi abuela con la ictericia, a mi abuelo con la sonda nasogástrica, a mi otro abuelo con la mascarilla de oxígeno y el borboteo sus pulmones y a mi abuela prácticamente comatosa en mi cama… Hoy en día la esperanza de vida ha aumentado, pero a costa de una peor calidad de vida en nuestros últimos años de vida. A veces echo de menos una ley para la eutanasia…
Aprendiendo…
Estoy aprendiendo, aunque no lo parezca. Aprendo cosas todos los días, afortunadamente, porque de otra manera serían días en vano. He aprendido, por ejemplo, que cuando tienes y pierdes, quieres otro para sustituir. También he aprendido que si quiero y no quieres, no habrá. Otra cosa que he aprendido es que si quieres y no quiero, habrá.
No te creas que me ha sido fácil, porque en todo aprendizaje hay problemas, y en mi caso los he sufrido a costa de avanzar… O he avanzado a costa de sufrir… No lo sé. Cuanto más aprendo menos quiero aprender, porque cada nuevo conocimiento me lleva más al final de mi aprendizaje, y creo vislumbrar cuál puede ser. De todas maneras, no se puede evitar aprender, así que aunque no lo desee tendré que andar por este sendero.
