El mundo callado

Es curioso cómo el constipado este que tengo me ha ido tirando desde la garganta a los oídos. Ahora mismo, y desde hace unas horas, sufro una disminución de la agudeza auditiva algo notable. Todo está tranquilo a mi alrededor, todo está callado, estoy en un mundo feliz de sonidos apantallados. Los coches ya no hacen tanto ruido, los niños no lanzan gritos tan molestos… Es en estos momentos cuando escucho mi propia respiración, los latidos del corazón y más abajo aún, mis pensamientos arrastrándose. Total, para lo que hay que escuchar…

Pensamientos febriles

No tengo sino unas décimas, y aprovechando la excusa febril puedo decir tres o cuatro boberías. Empezaré por ti, creo que tardé demasiado en darme cuenta que no se puede entender a una persona que no se entiende a sí misma y no sabe qué quiere, que es caprichosa patológica y se mosquea cuando no consigue lo que pide. Luego tú, que sepas que eres más feo que un aborto de perenquén, pero no te vamos a flagelar por ello, ya lo sufres tú mismo con ese careto que gastas. La pasta la puedes gastar en todos los cachibaches que quieras, pero con eso no vas a ningún sitio y, a mi parecer, no consigues sino realzar tu imagen de pringadillo comprador compulsivo. Ahora tú, dile de una vez lo que quieres de él, no lo tengas del tingo al tango suspirando por ahí por algo que dudo mucho que tú misma conozcas. Si hasta parece que te relacionas más conmigo que con él… Tú, te veo por el mismo camino que con aquella tipa, y no tengo ganas de que te vuelvas a coger la bajona. Eso no es bueno ni para el cuerpo ni para el espíritu.

Bueno, todo lo que he dicho no son más que boberías, y sé que no tengo ningún derecho a opinar sobre nadie pero [y voy a cometer una falacia] tampoco hay ningún decreto que me lo prohíba. A saber lo que dicen de mí, pero como eso a mí me importa más bien poco pues no me quita el sueño. Son las opiniones de las personas importantes las que realmente tienen algún valor, y el resto es polvo en el camino. Tú, que me estás leyendo, que no me tienes en alta estima, dímelo y así comprobamos si es un sentimiento recíproco. En serio, no hay ningún problema, porque prefiero la verdad que la falsedad.

Una última cosa: ¿por qué hay tan pocas personas que valgan la pena? Al principio muchos parecen que sí, pero luego te llevas el chasco. Hay otros que en el primer vistazo ya sabes de qué palo van. Como se suele decir, «del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo».

Malo como un chucho

Joder, esto de trabajar en Ifara me tiene fatal. Afonía intermitente, tos sin expectoración, mucosidad abundante… Y lo mejor de todo es que hasta que pase el período de prueba no puedo cogerme una baja porque si no me echan del trabajo. Tampoco tenía pensado cogerla si mañana continúo igual, pero si empeoro no sé qué haré…

Inconexus (y X)

Tener la conciencia tranquila es señal de mala memoria.

Si la cosa está peluda, depílala.

Cada uno tiene lo que se merece y si no, ya le llegará.

La felicidad es un estado transitorio durante el cual no encuentras nada que te entristezca.

Confesiones

Confieso que he errado. Confieso que he herido y también sufrido. Confieso que muchas cosas no te las he confesado y tú también has omitido. Sin embargo…

«La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.»

Confieso que de bueno he sido tonto, que he estado ciego. Aún ahora sigo sin ver, pero la bruma se ha despejado. De algunas cosas me arrepiento… Otras prefiero olvidarlas. Mi consuelo es mi rabia al mismo tiempo, y es que me he dado cuenta, quizás, demasiado tarde.

Todo sigue igual que siempre, no ha cambiado nada. En realidad, pocas cosas cambian. No obstante, cada uno tiene lo que se merece y si no, ya le llegará.

No reptaré por ti

HuellasMe he vuelto un exigente, he de reconocerlo. No pienso arrastrarme por ti, ni seguir tus pisadas, ni andar suspirando por algo que no tendré… A partir de ahora, si realmente quieres algo de mí, ven a buscarlo. Así me será más fácil el progreso de purgado, ya que con tu pasotismo [o no] me demostrarás lo que realmente quieres. A ver qué tal sale el experimento social.