Nocturna

¿Sabéis de ese miedo inconsciente, de ese aliento en la nuca en las noches oscuras y sin luna, mientras camináis apresuradamente por las callejuelas empedradas de la ciudad, escapando de un perseguidor invisible? Amigos, si sabéis de qué os hablo, sabed que aquella noche sentí algo aún peor que todo eso, pues al fin y al cabo, siempre llegaréis a casa con el corazón palpitante y peleando en silencio con vosotros mismos por temer a algo que no existe… O eso pensaba hasta entonces.

El susurro del aire rozando con las esquinas afiladas de las casas gritaba mi nombre, y callando con él venía la muerte. Un recodo tas otro, me hallaba intentando llegar hasta mi confortable hogar, un laberinto se me asemejaba el camino que día tras día había recorrido sin temor alguno… Hasta aquella noche. Las lúgubres paredes se reían de mí, impasibles ante la petición febril de ayuda que emanaban mis ojos, buscando refugio, algún lugar conocido, alguna taberna en la que esconderme de algo que sentía, no vivo sino muerto, a mi espalda. El silencio me gritaba que huyese, creedme si os digo que no había sentido tal opresión en mi pecho de tan callada que estaba la noche.

De pronto un ruido a mi espalda. ¡Sí! Lo había escuchado, y parecía una risa burlona… Era cierto, ¿o eran imaginaciones, paranoias provocadas por la adrenalina y la oscuridad? Me giré, deseando no encontrar nada a mi espalda, aunque esperando ver algún demonio, esos seres que nos asaltan desde las leyendas, los cuentos que escuchan los niños para que se vayan a dormir temprano. Esperad, creo que vi algo, una sombra que se deslizaba entre las sombras, más negra que la propia noche, pero… No, me negué a creerlo y volví a mirar al frente, dispuesto a seguir mi camino.

¡Ahí estaba! Era… ¿Una dama vestida de luto? El traje victoriano, con el pequeño sombrero y el velo negro cubriendo sus facciones, blancas entre la oscuridad en la que iba envuelta. No os puedo negar que me sobresalté, una dama a esas horas de la noche, paseando por aquel lugar y con su recatado atuendo. Sin duda una situación extraña.

–Bu, buenas… Buenas noches, madame.

Incluso con la sobredosis de adrenalina no había perdido mis modales, la saludé con una inclinación y retirando mi sombrero, aunque sin apartar mis ojos del brillo que adivinaba detrás del velo. Me incorporé de nuevo esperando algún signo de haber visto u oído mi saludo, pero sólo obtuve por respuesta el callado silencio proveniende de ella. De pronto y sin previo aviso se quitó el pequeño sombrero que sostenía el velo y pude contemplar sus bellas facciones. Pelo liso, negro, peinado con esmero y recogido con delicadeza. Unos ojos grandes, negros, lindos como piedras de obsidiana incrustadas en blanco e impoluto mármol. Sus labios, carnosos, sensuales, se adivinaban suaves, como su piel, bruñida por un artesano experimentado que siente pasión por su obra.

Toda ella era preciosa, no os mentiré, y sentí cómo mi corazón palpitaba agitadamente en mi pecho, intentando escapar de la prisión de mi cuerpo. Era una estrella caída del cielo que iluminaba aquella oscura noche…

–Buenas noches, monsieur. ¿Os encontráis bien? Tenéis mala cara…

–Sí, sí… Disculpadme, no era mi intención asustaros –dije mientras intentaba recuperar el aliento. Sin darme cuenta había dejado de respirar al ver su rostro debido a la impresión de ver a un ángel tan bello en aquel lugar.

Me tambaleé hasta la pared que tenía a mi derecha, intentando encontrar apoyo, pues me sentía mareado y débil. Ella se acercó corriendo hasta mí, supuse que para prestarme ayuda, y fue entonces cuando me asaltó aquel frío. Sentí cómo la vida se me escapaba y la muerte se iba apoderando de mi corazón. ¿Qué me estaba ocurriendo? En la ensoñación en la que me encontraba, luchando por mantenerme consciente y lúcido, vi cómo aquella dama estaba sobre mi cuerpo… ¡Me mordía el cuello! El horrible sonido de la sangre bajando por su garganta con cada sorbo acallaba mi intento de gritar ¿Una vampira, y tan bella? Vaya sino el mío, morir bajo los colmillos de una mujer preciosa… Al menos la muerte no tenía la faz de la calavera que siempre me había imaginado.

No sé cuánto tiempo pasó, pero no tenía fuerzas para mantener mis ojos abiertos, así que me sumí en un sueño, un torbellino que me engullía y me llevaba a las negras profundidades del mundo de los muertos, acompañado por ánimas en pena implorando perdón. Caí durante lo que me pareció una eternidad, hasta que abrí los ojos de nuevo. La luz me cegó, me quemó por dentro y tuve que volver a cerrarlos. Cada parte de mi ser pedía clemencia, el dolor era insoportable y no me permitía moverme, hasta que poco a poco se fue disipando y pude recuperar el control sobre mi cuerpo.

Poco a poco intenté volver a abrir los ojos, y esta vez comprobé que la claridad que antes me había herido no era sino el fulgor de unas brasas en una chimenea que tenía a mi izquierda, más allá de las cortinas de seda roja que envolvían la cama de satén negro en la que me encontraba. Cuando miré hacia mi derecha… Un cuerpo blanco, inmaculado, cubierto por las negras sábanas. Un cuerpo de mujer, de una mujer que me resultaba familiar… Conocía aquel pelo liso y lustroso, aquellos ojos grandes y brillantes, aquellos labios sugerentes, aquella piel tersa y delicada… La reconocí en aquel instante, y lejos de huir despavorido, me acerqué y la besé con infinita pasión. Lo comprendí en un instante y no temí lo que había sucedido.

Ella había sido mi muerte y la amé.

Down Here on the Ground

«Down Here on the Ground» es una canción del prolífico compositor, pianista y director de orquesta argentino Lalo Schifrin. Entre algunas de sus composiciones más famosas se encuentran algunas bandas sonoras de películas y la que quizás sea su obra más conocida, la melodía de la serie de televisión «Mission: Impossible». La letra de «Down Here on the Ground» es obra de la cantante canadiense de origen neozelandés Gale Garnett cuyo mayor éxito lo obtuvo con su canción «We’ll Sing in the Sunshine».

Existe una versión instrumental sinfónica de «Down Here on the Ground» que formó parte de la banda sonora de la mítica película «Cool Hand Luke«, titulada «La leyenda del indomable» en nuestro país, estrenada en 1967 y en la que participaba el actor Paul Newman interpretando el papel de un recluso rebelde que se negaba a seguir las reglas del sistema.

Muchos artistas han realizado versiones de esta canción como el guitarrista Wes Montgomery o el cantante Lou Rawls. Sin embargo, la que para mí es la mejor versión que he escuchado, es la que publicó el guitarrista George Benson en su disco «Weekend in L.A.» grabado en vivo. La primera vez que la escuché fue con 12 años, cuando encontré por casualidad en mi casa una cinta que había tirada dentro de una caja pero que perdí hace ya mucho tiempo. Ahora que he vuelto a tener el disco en mis manos recuerdo lo que sentí aquella vez, y es que tanto la melodía como la letra me encantan.

Spoiler

Down here on the ground,
Ain’t no place for living.
Down here on the ground,
Watching sparrows fly.

I watch the birds
as they make their way,
They’re flying high and free,
And I wish it were me.

Down here on the ground,
Wanting something better.
Down here on the ground,
Wanting something more.

One more,
make sure you will find,
I’ve got wings on my mind.
Wings to take me high.

So… If you hear a sound
from down here on the ground,
Don’t you know, my friend it’s only me
It’s only me trying to fly.

Down here on the ground,
Wanting something better.
Down here on the ground,
Wanting something more.

One more,
make sure you will find,
I’ve got wings on my mind.
Wings to take me high.

So… If you hear a sound
from down here on the ground,
Don’t you know, my friend it’s only me
It’s only me trying to fly.

Me trying to fly…
Me trying to fly…

Me trying to fly…

Te siento

Acaparas mis sentidos

Perfumas mi ser con tu dulce olor provocándome
Aún quema sobre mi piel tu lengua juguetona retándome
Cada vez que cierro los ojos ahí está tu cara sonriente
Saboreo mi mordisco prohibido en tu carne con deleite
No existe silencio para mí sin tu voz hablándome
No sé bien cómo sucedió, pero estás enamorándome

Spell with flickr

Curiosa página esta en la que, mediante imágenes de flickr puedes crearte un montaje con letras. Es difícil de entender, así que por eso aquí va un ejemplo:

Además, cada vez que se carga la página salen imágenes nuevas. Curioso…

Indiano Jones

Indiano se encontraba en una situación peligrosa. A su izquierda se habría un abismo cubierto de brumas en el que apenas se escuchaba el río que lo había excavado durante eones. A su derecha estaba el iracundo jefe de la tribu, N’gada Butu, junto con los hombres del poblado portando lanzas y con porte asesino. Indiano había robado el mayor tesoro de la tribu, el tesoro prohibido, el tesoro que no se podía nombrar bajo pena de muerte… La virginidad de la hija del jefe N’gada Butu.

Indiano, recordando las enseñanzas del sabio Cho Juan en su cueva de Taganana decidió saltar hacia el vacío. Cuál fue la cara de los hombres cuando, esperando escuchar el ruido del valiente explorador al espachurrarse contra el fondo del barranco, oyeron una estruendosa carcajada.

El barranco no era sino una ladera empinada de no más de cuatro metros de altura, el río era un arroyo que apenas cubría hasta las rodillas y los vapores eran resultado de los vertidos de agua caliente procedentes de una central nuclear a poca distancia del poblado. Cuando se dieron cuenta del engaño, Indiano ya estaba lejos, comiéndose un pedazo de la pelota de gofio amasado que siempre llevaba como provisión de emergencia.

¿Cuáles habían sido las palabras de Cho Juan? Sólo Indiano las conocía y jamás hablaba de eso.

Yo quisiera ser blanco

La verdad es que el video en cuestión ya lo había visto, pero hoy me he decidido a bajarme la canción. En realidad, aunque sea un capullo integral tiene lo que yo llamo «inteligencia musical». Ha tenido muchas canciones en el número uno de las listas musicales y se nota que sabe bailar. Su mejor disco fue «Thriller», o al menos el que más números uno ha conseguido por canción.

Sí, Michael Jackson tiene complejo por ser negro, de ahí la operación de nariz que lo tiene desfigurado y (según creo yo) un tratamiento para elimitar la melanina de la piel y «aclararse un poco». Ahora que lo pienso, a lo mejor por eso siempre lleva gafas de sol, ya que la melanina también se encuentra en el iris y tiene un papel importante en la cantidad de luz que entra en la retina, además que la cantidad de rayos solares que son reflejados por la piel blanca son mayores que los de piel negra (rica en melanina).

Hablando mal y pronto, y sin ningún ánimo de ofender a nadie, las personas negras tienen un enorme lunar por piel. Me refiero, son negros porque la cantidad de melanina en la piel es muchísimo mayor que en los blancos. Los blancos tienen amagos, los lunares, y también alguna que otra flor (yo tengo una en el gemelo izquierdo).

Pues eso, que la canción You rock my world está bien, con ciertos toques de soul y una base pegadiza, que acompañada por el video en el que Jackson baila al rito de la música, tiene un no-sé-que-que-qué-se-yo-que-yo-qué-sé que engancha.