Argh…

Y pensar que yo estuve ahí… Antes de avergonzaba pero es que ahora me dan arcadas, sólo con imaginar los que han pasado por ahí antes y después que yo. No sé en qué demonios estaba pensando, es más, no sé si pensaba en aquellos momentos. Como diría Vicente Aro con esa voz de whiskero fumador, «¡Qué bonito! ¡Qué assssco!«.

Agnosia

agnosticNo hay nada más fácil que ser agnóstico, y no me refiero solamente al aspecto religioso, sino en forma global. Lo difícil es decantarse por un lado de la balanza y defenderlo, porque no sólo es inclinarse sino también estar preparado, conocer tu lado y preparar las líneas de defensa contra los atacantes del lado contrario.

Luego también hay quienes defienden posturas incoherentes, entrando en la falacia, pero eso ya es otro tema [Política por ejemplo].

Lugares malditos

hauntedEl viento llegó de pronto, azotando con violencia, estremeciendo las ventanas y las persianas, sacudiendo las hojas de los árboles. Empecé a sentir frío, como si se arrebatase parte de mis fuerzas dejándome vacío, tiritando. Consigo traía retazos de conversaciones, palabras antiguas y nuevas mezcladas en una sinfonía histriónica, germinando en mí recuerdos.

La rama a la que estaba agarrado terminó por partirse y el viento me llevó a lugares a los que antes había estado: la iglesia gris frente al campo de tierra, el mostrador de la panadería, la escalera silenciosa en la noche. De pronto volví a mi cuerpo, otra vez en el asiento del autobús, con una atmósfera musical a cargo de mi iPod y mirando a través de la ventana. ¿Por qué el conductor ha tenido que ir por aquí? Nunca me ha gustado vivir en el Sur, y menos en este pueblo. Es un lugar maldito, me ha robado mi fuerza.

Este fin de semana ha sido el torneo regional de cadetes en el Sur. Los chicos han ganado la competición pero yo siento que he perdido algo en el camino.

Duda pornográfica

innuendo¿Las actrices porno pueden tener novio? ¿Cómo podrías estar con una mujer que es follada sistemáticamente por todos los orificios de su cuerpo? ¿Qué queda para tí? Ah, claro, sólo vosotros dos compartís el amor. Las dilataciones anales y las eyaculaciones en su cara son elementos comunes a todo el mundo, tanto para los actores [sus compañeros de «trabajo»] como para todos los que se masturban con ella a lo largo y ancho del globo terráqueo. Mejor no entramos en el aspecto de las enfermedades…

Sustancia oní­rica

¿De qué están hechos los sueños? Algún tipo de materia viscosa pero a la vez también gaseosa porque mientras duermes te envuelve y se pega a tí, pero cuando suena el despertador se disipa rápidamente.

Spoiler

[M] aparecía en mi sueño, cosa que no ocurría desde hacía muchos meses. En el sueño estábamos en una sala con columnas, [I] sentado frente a un ordenador portátil y [T] a su lado leyendo manga. No sé cómo llegué allí, me aparecí o simplemente entré por la puerta, no lo sé, pero [T] se volvió, me miró y me saludó efusivamente. Dejé la mochila que siempre llevaba a clase en la Universidad en el suelo y le devolví el abrazo. Yo estaba feliz de verlo, y también en parte por comprobar que no guardaba ningún tipo de rencor hacia mí por nada de lo ocurrido. [I] no movió un músculo ante mi saludo, no se lo reprocho.

Sumomo[T] y yo hablamos de cómo nos iban las cosas, todo muy normal hasta que de pronto percibo el sonido de unos pasos. Miré hacia mi derecha y veo a [M] vestida igual que Sumomo, algún tipo de cosplay o algo parecido. [T] me dio una palmada en el hombro como queriendo decirme «bueno, nos vemos otro día» e invitándome a que me fuese antes de que ella llegase a nuestra altura.

Todo ocurrió muy rápido, ella llegó hasta nosotros, le dio un beso a [T] y luego me dedicó una mirada extraña, como exigiéndome una respuesta de por qué estaba allí, importunando. Me sorprendió cuando me dijo un escueto «hola» y yo le respondí lo mismo. Quería huir, salir de allí; [I] se había vuelto en su silla y me miraba, [T] me miraba y [M] me miraba, todos me miraban, cada uno de una forma distinta. Me di la vuelta y salí por la puerta que acababa de materializarse milagrosamente a mi espalda.

Una vez en el pasillo oí cómo [M] profería gritos de lo que adivinaba que era odio mezclado con frustración, y recordé que había dejado mi mochila allí dentro. No quería volver a entrar, pero en mi mochila había algo importante que no podía perder, no sé qué podía ser, pero la sensación imperiosa de recuperarlo me hizo tomar aire y aventurarme a regresar a aquel lugar.

Entré de nuevo justo a tiempo para cortar el principio de una frase de [M], tal vez sorprendida por mi osadía por estar de nuevo ante su presencia. Otra vez me miraban todos, sentía sus miradas en mí mientras caminaba mirando al suelo hasta dar con mi mochila. Me agaché, la recogí y me marché, escapando del odio que emanaba aquel lugar.

Luego sonó el despertador y salté de la cama, no quería volver allí.

Tiempo muerto

Creo que llevo cerca de 12 minutos mirando la pantalla en blanco del WP para ver si se me ocurría algo para escribir. He empezado a divagar mentalmente y he viajado desde una orilla de la ciénaga que tengo en la cabeza hasta la otra orilla. No he conseguido ningún tema para escupir aquí, y como ya es hora de ir a dormir pues haré lo propio. Pijama y hasta mañana.