Desde la estepa

-Esta también está bien, muy bien -dijo-; escuche usted la frase: «Hay que estar orgulloso del dolor; todo dolor es un recuerdo de nuestra condición elevada.» ¡Magnifico! ¡Ochenta años antes que Nietzsche! Pero no es ésta la sentencia a que yo me refería; espere usted, aquí la tengo. Vea: «La mayor parte de los hombres no quieren nadar antes de saber.» ¿No es esto espiritual? ¡No quieren nadar, naturalmente! Han nacido para la tierra, no para el agua. Y, naturalmente, no quieren pensar, como que han sido creados para la vida, ¡no para pensar! Claro, y el que piensa, el que hace del pensar lo principal, ése podrá acaso llegar muy lejos en esto; pero ése precisamente ha confundido la tierra con el agua, y un día u otro se ahogará.

Hermann Hesse. El lobo estepario

Quimeras

Godzilla!La primera vez que escuché esa palabra fue hace muchos años, era niño, y nunca busqué su significado aunque conocía el sentido por el contexto en el que usaba. Una quimera, además de ser un animal mitológico, es una invención, una ilusión, algo imaginado que se cree como real o alcanzable pero en realidad no lo es.

La cuestión es que recientemente he visto una frase que decía lo siguiente:

Que es preferible nadar en quimeras que esperar en la orilla

He de confesar que me sonaba de algo, así que echando mano de Google he dado con el origen: es un verso de la letra de una canción del compositor, cantante y músico madrileño Quique González, Ardiendo a un clavo, canción editada únicamente en un disco compilación titulado Cantautores, la nueva generación.

No voy a hacer una crítica musical de la canción, es simplemente que ese verso me ha animado a escribir este post. No creo que nadar en quimeras sea preferible a estar en la orilla, sobre todo porque la quimera, por definición, no es real sino un simple espejismo creado por nuestra mente basándose en nuestros anhelos y que no trasciende más allá del dominio de la imaginación. Sobra decir que la acción de nadar en ella no es más que una representación metafórica del hecho de creer en la quimera en cuestión.

Basándonos en esto, partimos de la idea que esa persona no es consciente de la propia naturaleza de la quimera, que verdaderamente piensa que es real y por lo tanto se aventura a creer en ella. Si realmente llegase a saber que se trata de una ilusión esta revelación negaría la propia existencia de la quimera y, por lo tanto, imposibilitaría el hecho de creer en ella. Vivir en un sueño conlleva ciertos riesgos, como el despertar de él para comprobar que en realidad era todo producto de la imaginación.

Entonces, ¿es preferible estar empapado de falsas ilusiones o permanecer estático en la realidad? Ni tanto ni tan poco, porque tan perjudicial es creer en fantasías como estar anclado a la espera de algo sobre lo que no tenemos certeza de su llegada. Al final no sería más que otra quimera, como las olas que llegan a la orilla y que nos mojan los zapatos mientras miramos al horizonte en busca de alguna señal.

Personalmente prefiero estar seco y pasear por la orilla; a veces entre aquello que ha arrastrado la marea encuentras cosas interesantes.

Pensamiento del día

Si todo fuese tan fácil como pulsar una tecla

No te sientas como un pez fuera del agua, tan sólo busca nuevos lugares donde poder nadar.

El futuro no tiene dueño; yo creo en el futuro pero no creo en milagros. ¿Cuál va a ser nuestro porvenir? Quiero que todo el mundo entienda esto: hay muchas cosas que no entendemos, pero todos necesitamos respuestas. Es nuestra responsabilidad hacer algo al respecto. ¿Qué esperabas? Cuando tienes la llave en tus manos, lo único que tienes que encontrar es la cerradura.