Aunque parezca lo contrario, el amor es más sencillo de lo que imaginas.
La inteligencia y la felicidad no siempre son compatibles.
La vida no es demasiado justa, más bien al contrario, pero hay veces en las que recibimos lo que realmente merecemos.
Fíjate en la belleza si quieres pero quédate con la simpatía, es más duradera.
Siempre hay algún motivo para estar de buen humor aunque muchas veces no seamos capaces de encontrarlo.
Las personas, más que aferrarnos a cosas propiamente dichas, nos aferramos a los sentimientos y emociones que desatan en nuestro interior aquello que creemos que poseemos, bienes materiales o inmateriales, e incluso otras personas.
El calor está bien hasta cierto límite tras el cual se vuelve un tanto incómodo.
Darle demasiadas vueltas a las cosas no las soluciona; de ser así, las norias y los tiovivos estarían mucho más solicitados.
El agnosticismo es para aquellos que no quieren ser tildados de religiosos pero tampoco quieren despertar la ira de algún dios negando su existencia.
Muy pocas cosas son lo que parecen, tan sólo las obvias y precisamente porque no dejan lugar a dudas.
Las almohadas guardan nuestros secretos cada noche; afortunadamente, aunque quisieran, no pueden hablar.
Recuerda mantener tu corazón caliente y tu cabeza fría, e intenta usarlos de manera inteligente.