No permitas que los fantasmas te persigan, persíguelos tú hasta acabar con ellos.
La mejor manera de guardar un secreto ajeno es olvidarlo.
Las mayores limitaciones a menudo se encuentran en nuestra propia mente.
La lluvia trae consigo muchas historias, tan sólo hay que saber escucharla.
Sólo mirando de dónde vienes puedes comprender por qué te encuentras aquí; ya luego podrás decidir hacia dónde te quieres dirigir.
Si quieres llegar a la superficie primero debes soltar el lastre que te hunde; si quieres despegar antes has de deshacerte del exceso de peso; si quieres navegar entonces tienes que librarte de lo que te ancla.
En realidad, lo que separa el optimismo, el pesimismo y el realismo entre sí es la forma de aplicar los conocimientos extraídos de la experiencia.
Todos tenemos oportunidades pero pocas veces somos capaces de aprovecharlas a tiempo.
Tómate la vida como una academia para aprender a ser mejor persona, de otra manera estarás perdiendo el tiempo.
Sólo en la oscuridad se puede disfrutar del verdadero espectáculo de las estrellas.
Una buena e interesante conversación puede satisfacer más que otra clase de placeres.
Quien guarda siempre tiene cosas importantes debajo de montones de cosas inservibles; luego el problema es cuando quieres encontrarlas.
Son los pequeños detalles los que quizás transmitan la mayor cantidad de información.
Todos buscamos cierto orden pero mantenerlo es todo un reto.
Quien únicamente puede saber que unas pocas palabras son un símbolo de algo más grande es aquella persona que tiene lengua para hablar pero debe permanecer en silencio.