OMFG!

god[…]

– Lleva zapatos por si acaso.

– Eso va en contra de mis principios :dry:

– También va en contra de tus principios follar poco y lo haces :dry:

– Eres un poeta, un filósofo… ¡Eres un dios para mí!

– Yo también te quiero ^_^

[…]

¿A do vais?

deep
Ánima por teredos fenestrada,
navío harto fatuo que se anega.
La cuita como enseña enarbolada,
envoltura cual mortaja son sus velas.

Ten cuidado cuando te cruces con ella. Te llevará a las profundidades…

Ostentosos del mundo

goreA veces me dan ganas de arrancarle las entrañas a todas esas personas que hacen gala de una ostentosa cualidad para soltar gilipolleces. ¿A ti no? Lo que pasa es que siento una fascinación masoquista por comprobar cuán sorprendente es la capacidad de los humanos para superarse a sí mismos, tanto en lo sublime como en lo escatológico.

Son todos esos ineptos sociales los que me provocan acidez de estómago, los que me gustaría dejar de oír, ver o hablar, pero a la vez estoy enganchado a sus muestras gratuitas de creatividad. Soy un enganchado a la estúpida condición humana de tener que joderlo todo sistemáticamente, sin excepción alguna. Y lo mejor de esta tragicomedia es que yo también formo parte de esta absurda red, de esta viña [en la que tiene que haber de todo, incluso uvas].

Soy fiel seguidor de la tercera ley de Newton, creo en la acción y reacción, porque nunca me ha fallado. Siempre que muevo el tablero, las fichas que hay en él se desplazan. Lo curioso es ver cómo se mueven y hacia qué dirección toma cada una de ellas. Unas me sorprenden, otras confirman mis expectativas y el resto simplemente me provoca acidez.

Voy a mover el tablero de nuevo a ver qué sucede esta vez…

Intrusistas escatológicos

shameDefeco sobre los intrusistas, esos que realizan técnicas propias de la Fisioterapia sin tener un título para ello, sólo un trozo de papel que dice que saben hacer tal o cual terapia, expedido por quién sabe qué entidad que posee quién sabe qué tipo de acreditación para tal fin. Pero sobre todo defeco sobre esos fisioterapeutas que se dedican a dar cursos de ese tipo, es decir, formando intrusistas que luego son contratados en puestos que corresponden a fisioterapeutas por menos dinero. Luego son esos intrusistas los que dan mala fama a una terapia porque simplemente carecen de formación adecuada en anatomía, fisiología o biomecánica, tres pilares básicos. Ya el colmo es cuando se hacen pasar por fisioterapeutas o rehabilitadores o todo esa lista de pseudónimos que suelen colgar en sus puertas, cuando en realidad no merecen respeto alguno.

Shame on you, motherfuckers!

Añoralgias

Copiando a los grandes maestros, les robo el título de este post. «Añoralgias» es una combinación de añoranza y nostalgia, pero yo le he dado una vuelta más proponiendo la mezcla de añoranza y algia [dolor en el argot médico]. Es aplicable a esos momentos que recordamos situaciones, personas o cosas del pasado y que nos provocan un dolor, no tanto físico como en el alma.

trompoAyer me pasó algo parecido, cuando recordé mi infancia y aquellos años de inocencia, cuando dibujábamos en la plaza con tiza para jugar al trompo, mi abuelo enseñándome a lanzarlo y a recogerlo en la mano, o aquellas veces que usábamos aquel agujero como gongo para los boliches. También me acordé de las partidas al frontón en la pared del túnel, o cuando jugábamos al fútbol en la calle de arriba y usábamos la puerta del garaje como portería.

Las veces que fuimos al terreno de abajo con una lata de aceite vacía, que luego colocábamos pegada a las piedras con un trozo de tomate dentro para cazar algún lagarto. Cuando cogíamos un globo y el cuello de una botella de plástico azul para hacer unos gori-gori [tirachinas improvisados] para lanzarnos los conguitos del árbol. O el palo de la escoba rota que me dio mi abuelo para hacer un tirachinas con unas trabas y unos elásticos.

mazinger zY luego pensé en los chiquillos de ahora, que no salen de sus casas porque están con el ordenador, con la consola o simplemente viendo la tele. Yo a su edad jugaba a las cartas con los colegas en la plaza a grito de vido y siete, y ellos ya están quedando unos con otros para follar mantener relaciones sexuales. A la edad que ellos empiezan a ver películas porno yo estaba enganchado a los Caballeros del Zodiaco. Y no soy tan viejo, sólo soy de la quinta del 84.

A lo mejor antes no éramos tan espabilados como los de ahora, pero por lo menos teníamos una infancia DE VERDAD.