Idealista

playa

Llegué a tu playa cual náufrago de océanos pesarosos para acabar varado entre tu pelo y las dunas de tu cuerpo. Me diste de beber de las frescas aguas del manantial de tus labios y probé los más exquisitos frutos que me ofreció tu piel. Descansaba del sol abrasador del verano cobijado por tu sombra, observando cómo te cubrían las olas de tus sábanas. De noche, miraba las estrellas de tus ojos apoyado en el suave tronco que eran tus muslos. Luego dormía arrullado por la suave brisa de tu respiración y me despertaba el frío del alba cuando tus brazos no me abrazaban.

Tus dedos se enredaban entre mis suspiros y yo susurraba una canción tejida con palabras juguetonas, mientras nuestros cuerpos bailaban un tango de pasión. Conversábamos largo y tendido con nuestro silencio, observándonos vestidos con nuestra desnudez, dejando volar pensamientos. ¿Comprendes ahora por qué soy un idealista? Sólo existes en mi imaginación mientras tú sueñas conmigo en algún lugar, esperando que la causalidad nos una.

Poema 20

poemVeinte poemas de amor y una canción desesperada, recuerdo ese libro de Neruda en la biblioteca de mi casa. Nunca se lo dije a mi padre, pero entre las páginas había unas hojas escritas por él, unos poemas que también leí. Ya no los recuerdo, sólo sé que era su letra.

Del que siempre me acuerdo es del poema 20.

La tendencia

revelationAyer tuve una revelación, y es que es tan obvia que nunca me había dado cuenta que siempre ha estado ahi:

La Sociedad tiende hacia la gilipollez, a pasos agigantados.

En estadística, la moda es el valor que cuenta con una mayor distribución de datos, así que estadísticamente la tendencia normal es la gilipollez, porque conozco gente que tiene la mala suerte de toparse con personas de esta moda, así como yo también me encuentro a menudo con gente así. El problema de esta moda en concreto es que por definición siempre será mayoría.

Esto viene a cuento de las relaciones interpersonales, y es que no entiendo por qué la gente se empeña en hacer las cosas más difíciles de lo que son, ese ansia consciente o inconsciente por joder la situación sistemáticamente. Hay dos expresiones que me tocan la moral de forma exagerada:

  • Hacerse de rogar. Bueno, cuando alguien se hace de rogar me toca la moral. No entiendo cómo aún queriendo algo, la gente se priva de ello sólo por joder a la otra persona. Eso es un acto de gilipollez doble, porque para la persona que se hace de rogar supone el no tener lo que quiere y además joder a la otra persona que lo quiere. Y para quien lo sufre supone considerar a la otra persona como gilipollas y considerarse a sí mismo como gilipollas por andar aguantando esas cosas.
  • Hacerse ilusiones. Cuando alguien le pide a otra persona que no se haga ilusiones me toca la moral. Las ilusiones están relacionadas con lo que esperamos y el ansia de conseguirlo, así que realmente se está pidiendo que no se espere nada de esa persona. Si alguien te pide que no esperes nada pero luego pretende mantener una relación interpersonal está cometiendo una incongruencia y una gilipollez. Y digo yo, ¿no estás perdiendo el tiempo con esa persona y, por extensión, haciendo una gilipollez?

Una relación interpersonal con alguien anclado en la moda de la gilipollez es una gilipollez en sí misma, así que al final todos somos gilipollas en algún momento. Está en nosotros el tomar las decisiones oportunas para salir de esa moda, pero lo primero es reconocerlo.

P.D.- Como se me hacía pesado hacerlo palabra por palabra pongo ahora la equivalencia canaria:

  • Gilipollez ↔ Pollabobada
  • Gilipollas ↔ Pollaboba