Windows uE y los videojuegos

bioshockHace un tiempo que instalé el Windows uE en mi ordenador y todo iba bonito hasta que me dio por instalar videojuegos. Lo primero que noté fue el bajón de FPS que tenía respecto a la versión normal del Windows XP. Lo segundo que noté fue que había juegos que se veían mal o directamente no se veían.

El Test Drive Unlimited se veía con miles de texturas corruptas y cambios extraños en la iluminación, tanto que sólo podía jugar con el HDR desactivado. El Bioshock ni se me iniciaba, y no era problema de drivers ni nada parecido, doy fe de ello. Al final decidí instalar otra vez de nuevo el XP de toda la vida y me he pegado la viciada de mi vida al que se considera secuela espiritual del mítico System Shock.

Por cierto, oficialmente tengo ordenador nuevo, un Intel Core 2 Duo E6850 con una placa Gigabyte P35-DQ6 y 2GB de memoria Corsair Dominator DDR2-8500. El resto de componentes sigue igual que hasta ahora, y los que han sido sustituidos han pasado a formar parte del ordenador de mi padre.

Esas han sido las últimas novedades tecnológicas, seguiremos informando.

Excusas de saldo

No es que los admire, pero me parece increíble cómo hay personas que usan unas excusas tan baratas que hasta dan vergüenza ajena. Bueno, tengo que aclarar que esto en sí mismo no es digno de admiración, lo que sí es digno de admiración es usarlas aún a riesgo de que la otra persona note la «calidad» de la excusa o, incluso, sabiendo que la otra persona lo sabe con certeza. Esto es, yo sé que lo que me dices es una excusa barata, y tú sabes que lo sé, pero incluso así me lo dices con toda tu desfachatez.

25 February 2007

Quien quiere algo encuentra una manera; quien no quiere nada encuentra una excusa.

Pues es cierto, y como últimamente sólo encuentro excusas baratas y pasividad reactiva siento que estoy perdiendo el tiempo, y como no me gusta nada perder el tiempo, pues me toca la moral y esto me invita a valorar de distinta manera ciertos datos y a tomar decisiones al respecto. Creo que la falta de diplomacia es tan mala como el exceso de ella, y creo que yo me encuentro en ese extremo de exceso.

In medio stat virtus quando extrema sunt vitiosa

Gran verdad, y por eso creo que es hora de hacer tolerancia cero con algunas cositas y dejar de pensar en lo que es más políticamente correcto o las reacciones colaterales que puedan provocar mis palabras. Es hora de volver a ser el «suave» y quitarle el polvo a este título que colgaron una vez en mi pared. El momento de mendigar ya pasó, ahora toca regalar caricias con la lija del 40 a quien se lo merezca.

Por cierto, ¿mi excusa para escribir? Escribir con la mente, el corazón y el alma. Supongo que también será una excusa barata dependiendo de quién me juzgue…

La teoría y la práctica

Puedes tener un Summa Cum Laude en la teoría pero luego un aprobado raspado en la práctica. Esto de la pasividad reactiva parecía ser algo sencillo pero la verdad es que me cuesta bastante mantenerme en mi posición, más que nada porque no soy así. Supongo que para alguien acostumbrado a estas maniobras le resultará tan fácil y automático como el hecho de respirar.

passive

Sinceramente, qué triste es la comodidad del que espera sin esperar a nada, el que vive sin aspiraciones ni metas, el que no intenta conseguir nada simplemente porque no se propone nada. En mi caso, y por suerte para mí, igual que un camaleón interpreto un papel a modo de justicia poética, aunque tengo miedo de acabar por adaptarlo como pauta intrínseca de comportamiento.

Sólo espero no perder el norte, tanto para lo bueno como para lo malo, en la teoría y en la práctica.

Quizás

perhapsQuizás los espejismos de ilusión me hayan cegado con falsas visiones.

Quizás todo se ha dicho, pero nada se ha hecho.

Quizás aquí estoy, pero de aquí no soy.

Quizás no eres tú.

Quizás.

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=ZSEiyF64z3o]

Joan Báez – El preso número nueve

Tema original de Roberto Cantoral, versionado por Joan Báez allá por octubre de 1960.

Spoiler

Al preso número nueve ya lo van a confesar,
está rezando en la celda, con el cura del penal.
Porque antes de amanecer, la vida le han de quitar,
porque mató a su mujer y a un amigo desleal.

Dice así al confesar:
Los maté, si señor,
y si vuelvo a nacer,
yo los vuelvo a matar.

Padre no me arrepiento,
ni me da miedo la eternidad,
yo sé que allá en el cielo el ser supremo me ha de juzgar,
voy a seguir sus pasos, voy a buscarlos al más allá.

Ay ay ay ay

El preso número nueve era un hombre muy cabal.
Iba la noche del duelo muy contento a su jacal.
Pero al mirar a su amor en brazos de su rival,
sintió en su pecho el rencor y no se pudo aguantar.

Al sonar el clarín,
se formó el pelotón,
y rumbo al paredón,
se oyó al preso decir:

Padre no me arrepiento,
ni me da miedo la eternidad,
yo sé que allá en el cielo el ser supremo me ha de juzgar,
voy a seguir sus pasos, voy a buscarlos al más allá.

Ay ay ay ay

https://www.youtube.com/watch?v=Cjaa-OhDm8Q

Que conste que conocí esta canción por mediación de mi compi, que últimamente me sorprende con curiosidades musicales bastante a menudo.

Caetano Veloso – Tonada de Luna Llena

lunaEn las zonas de campollano» se llama en Venezuela), durante la época de lluvia, que coincide con el invierno y que dura seis meses, se aprovecha que el ganado se puede confinar a una zona relativamente pequeña y que hay suficiente comida, y se ordeñan las vacas. La inmensa mayoría del ganado criollo tiene mezcla con indo (cebú), cosa que hace del ordeño una labor, cuando menos, delicada.

Las vacas se encierran y se separan de sus becerros la noche anterior. De madrugada se van liberando una a una las hembras y sus crías, y para ello se nombran: el ordeñador, con su soga y su «manea» (cuerda que se usa para atar las patas traseras de la vaca) va cantando una «tonada» que menciona el nombre de la vaca a la que le toca turno. La vaca y el becerro se llaman igual, y cuando oyen su nombre saben que serán liberados y se ponen a las puertas. El «becerrero» tiene el trabajo de liberar solo esos animales: la hembra se ata, se manea y se le pone el becerro para que libere la oxitocina necesaria para que «baje la leche» («apoyar«, se llama eso).

Siempre cantando, el ordeñador hace su trabajo rápido, y la canción sirve para hablar de las novedades, del paisaje, de sus dolores propios… Sólo se puede ser veraz a través de la poesía, por eso las tonadas las puede entender cualquiera, aunque no sepa nada del campo. Simón Díaz era becerrero cuando niño y recopiló muchísimas, además de las que él mismo compuso.

Esta canción es un canto de ordeño y la vaca se llama «Luna Llena«. Un tema original de Simón Díaz, versionado por este gran cantante brasileño.

Spoiler

Yo vide una garza mora
Dándole combate a un río
Así es como se enamora
Tu corazón con el mío

Luna llena, luna llena
Menguante

Anda muchacho a la casa
Y me traes la carabina
Pa’ mata’ a ese gavilán
Que no me deja gallina

La luna me está mirando
Yo no sé lo que me ve
Yo tengo la ropa limpia
Ayer tarde la lavé

Luna llena, luna llena
Menguante