Personajes literarios

A menudo sucede que nos identificamos con personajes de alguna película, alguna serie, alguna canción… Hoy toca hacer una lista de personajes literarios con los que me indentifico total o parcialmente:

  • El Principito. Personaje de la novela homónica de Antoine de Saint-Exupéry, rebosa curiosidad por todos los lados. También es bastante caprichoso y cabezota, dos cualidades que a veces harán sufrir al resto de personajes con los que se encuentra.
  • El Salvaje. Personaje de la novela «Un mundo feliz» de Aldous Huxley. Firme defensor del amor, el romanticismo y la belleza de las palabras de los grandes autores de la historia, incomprendido de la sociedad anodina que lo adopta.
  • Harry Haller. «El lobo estepario» de Hermann Hesse, siempre en lucha sus dos almas, la humana y la lobuna. Excluído de la sociedad por su propia condición, siempre analizando y meditando sobre cualquier detalle del mundo, bien para gozar de él o para sufrir con él.

Quién sabe si seguiré aumentando la lista…

Cadena de copias

Volviendo de camino de la playa, en el coche de [J], ha puesto una canción cuyos primeros compases ha despertado cierto sentimiento de «déjà-vu». Joder, esto me suena, ¡esto es Metallica! Pero no, no queda ahí la cosa… Esta es la lista cronológica desde la copia más reciente de Porta hasta la original de Metallica:

Porta – Son recuerdos y promesas rotas

Zénit – Tu refugio

Apocalyptica – One

Metallica – One

El bloqueo

bloqueoTenía pensado escribir palabras elevadas, con sentimiento, de esas que dan que pensar, pero hace ya tiempo que sufro de lo que se denomina «el bloqueo del escritor». No se me ocurre nada sobre lo que hablar. Paso el tiempo delante del teclado con una pantalla en blanco que parece que me mira con ojos inquisidores pidiendo uno o dos párrafos de palabras interconectadas, con cierta coherencia y algo de sustancia. Es entonces cuando buceo en los archivos de mis palabras y leo cosas que, lejos de ser dignas de premios y alabanzas, al menos tienen fuerza.

¿De verdad era yo el que escribía esas cosas? ¿Acaso se acabó todo lo que tenía que decir? No lo creo, es sólo que mi situación actual no me da ningún motivo de escritura, no tengo apenas miserias sobre las que escribir quizás porque no las tengo en mi vida y no me incitan a hablar sobre ellas. Es eso, prefiero mi estabilidad actual en detrimento de mi creatividad, nada más.

Fred. Olsen dice SÍ

Yo lo tengo claro, si nada me lo impide, este año, después de cuatro años de ausencia, me voy a mi casita en Valle Gran Rey acompañado y con coche por 100 euros ida y vuelta. Se ve que se están poniendo las pilas para promover el turismo «interior» y evitar que la gente de aquí se busque sus vacaciones en otro sitio. Es cuestión de facilitar las cosas, nada más, porque los pasajes la verdad es que suelen estar caros por norma general.


De gafapastas

velma¿De verdad te crees tan moderna con ese flequillo recto a la altura de las cejas? ¿Te consideras a la moda por llevar esas gafas de montura de pasta? Eres una copia burda a modo de collage de modas pasadas.

  • Las gafas de montura de pasta ya las lucían a mitad del siglo pasado Audrey Hepburn o Jackie Kennedy, señoras en toda la extensión posible de la palabra.
  • El flequillo recto, recuerdos de los años cincuenta y sesenta también, de las chicas enloquecidas con el rock & roll de los Rolling Stones y los Beatles.
  • Los pantalones vaqueros estrechos, también del siglo pasado, vestimenta típica de los «rockabillies», esos que salían en la peli de Grease.
  • Las zapatillas Victoria son una copia de las originales y genuinas zapatillas Crube de toda la vida, esas que se compraban en el Número 1.

Resulta, cuanto más que curioso, que seas una copia de Velma Dinkley, la primera gafapasta de la que se tiene constancia. Quizás por el nombre no la conozcas, pero nació como personaje en 1969 de mano de la productora de Hanna-Barbera, la misma de Pedro Picapiedra y El Oso Yogi. ¡Sí, es un dibujo animado! No es nada más ni nada menos que la listilla del grupo de Scooby-Doo.

scooby-doo

Son cosas como estas las que hacen que cada día me reafirme más en una idea que me asalta desde hace tiempo:

Las ideas creativas se han acabado, ahora lo que se hace [por norma general] es plagiar.

Y no me refiero sólo a la moda, porque también la música de hoy en día [en su mayoría] sólo se basa en samplear canciones antiguas y meterles letras nuevas, y a veces ni hasta se dignan a eso, sólo a versionar.

Las mentes creativas soy una leyenda urbana, algo que una vez existió y hoy sólo quedan tan pocas que a veces se duda acerca de su existencia. Qué triste…