Muchas pasiones surgen de la música y viceversa.
La tentación se encuentra en aquello que se está prohibido.
Pensar demasiado en un problema no necesariamente lo hace más fácil de resolver.
Cada uno guarda en su armario su monstruo particular.
Nadie quiere sacrificarse; es por eso que las personas no hacen nada aún cuando saben que algo está ocurriendo.
En ocasiones, cuando desde un principio saben que algo no va a funcionar, si no se preguntan por qué, si no aceptan que algo ha cambiado, no tienen que aceptar sus propios errores y su estupidez. Simplemente fingen que no pasa nada y lo primero que quieren conseguir es regresar, que las cosas sean como eran antes, sin importar lo que ocurra. Los humanos no ven lo que no quieren ver.
Hay que saber diferenciar lo verdaderamente importante de lo que no lo es.
La felicidad de las personas rencorosas se basa principalmente en las desdichas ajenas.
Lo que algunos llaman verdad no son más que respuestas engañosas a preguntas para un eventual regreso a sus hogares y sus vidas. Puede que algunos aprendan de los consejos que les ofrezcan pero otros estarán perdidos para siempre en su propia realidad.