Nadie ni nada puede escapar de la muerte, ni siquiera la lógica.
Cada día es un gran día, tómatelo como tal.
Dar por finalizada una relación con intenciones de regresar de nuevo es una muestra de absoluta estupidez.
Las promesas son como las dietas, es fácil hacerlas pero difícil mantenerlas.
Dicen que todos merecemos una oportunidad pero a partir de la segunda ya es momento de empezar a plantearse ciertas cosas.
Todo el mundo tiene problemas; algunos buscan soluciones para ellos, muy poca gente toma decisiones al respecto y sólo unas cuantas personas las ponen en práctica.
No esperes encontrar a nadie igual, ni tan siquiera con cierto parecido; la clave está en que sea compatible contigo.
Un amor platónico no es más que un capricho que nos negamos a aceptar que está fuera de nuestro alcance.
Lo más difícil de aceptar son las propias limitaciones; una vez lo consigues y aprendes a vivir con ellas habrás ganado la batalla.