Pensamiento del día

La naturaleza nos regala detalles todos los días pero sólo unos pocos son capaces de darse cuenta.

¿Por qué si alguien nos gusta no se lo decimos directamente? Podríamos ahorrarnos muchos quebraderos de cabeza.

Los únicos arranques de sinceridad que podrían llegar a considerarse como poco adecuados son aquellos que surgen del egoísmo.

Guapos y feos

P5300216No sé qué manía tiene todo el mundo de sacarles parecidos a los niños, que si la nariz del padre, los ojos de la abuela, el pelo de la tía, las manos del primo… Señoras y señores, los niños no se hacen juntando piezas de otros puzles, no sean pesados.

Si creces y te conviertes en alguien guapo, muchas personas de tu familia se apuntarán el tanto diciendo que es porque te pareces a ellos. Sin embargo, el resto de la gente te mirará con resentimiento porque todo el mundo asume que las personas guapas tan sólo viven su vida intentando caer bien y ser encantadoras, y por lo tanto son un montón de parásitos con la cabeza hueca. No encontrarás muchas simpatías sinceras, porque el resto del mundo piensa con envidia que las personas guapas tienen vidas perfectas. Esto dará como resultado una existencia amarga y solitaria.

Por otra parte, si creces y te conviertes en alguien feo, tus familiares te mirarán con benevolencia diciendo que al menos tienes alguna cualidad buena aunque secretamente dirán que te pareces a uno de esos parientes lejanos de los que nadie quiere hablar. Todo el mundo te querrá porque tienes peor aspecto que ellos pero, sin embargo, no le gustarás a casi nadie precisamente porque tu aspecto es mucho peor de lo que nadie sería capaz de aceptar. Esto dará como resultado una vida amarga y solitaria.

Nadie puede elegir ser feo o guapo. Independientemente del caso, la mejor opción posible para sobrellevarlo es tener sentido del humor y ser sarcástico, sobre todo sarcástico.

Pensamiento del día

Es en las situaciones desesperadas cuando sale a relucir a verdadera naturaleza humana

Siempre ocurre lo mismo, quien está dentro desea volver a salir y quien está fuera ansía poder entrar.

Nunca escupas hacia arriba, nunca mees en contra del viento, nunca digas de este agua no beberé, nunca digas que esta es la última vez, y sobre todo nunca digas nunca.

La realidad

Molino de agua

Ya sé que no tiene rima, ni asonante ni consonante, pero me apetecía escribirlo y ya está. Las reclamaciones han de ser trasmitidas al servicio de atención al cliente.

Incluso cuando he sido golpeado por una realidad mejor
he recogido los trozos desperdigados de mi propio yo.
En verdad no importa cuántas veces me visite el final porque
en cada ocasión me ha animado con una palmada en mi espalda.
Preocuparse continuamente por el significado de las cosas
no necesariamente nos permite dejar de estar confusos.
Muy al contrario, a menudo obceca nuestra mente y sentidos
y siempre nos lleva de nuevo hasta una nueva pregunta.

Puedo dibujar el contorno del futuro porque sus límites
están cimentados sobre todas las osadías del pasado
y construidos con los acontecimientos del presente.
Pero tal vez no lleguen a ser porque son sólo incertidumbres.

Escalar este alto muro es muy distino a lo que pensaba
pero avanzar hasta el otro lado hará que se desvanezca.
Delante tengo un largo y tortuoso camino por recorrer
que fue elegido hace tiempo por mí mismo, no por nadie más.

Tuvimos que arder, yo junto con todos mis tenues sueños
para rasgar así la oscuridad con la luz de nuestra llama.
Pero ante todo sé que al otro lado del muro derrumbado
a mi espalda estarán las ruinas y podré ver mi propio cielo.

En realidad, es ley de vida.

Pensamiento del día

Eres lo que comes, así que cuida tu alimentación.

Todos nos montamos guiones en nuestra cabeza pero muy pocos llegan a ver la luz como películas con nosotros como protagonistas.

A veces ocurre que la imaginación inventa imágenes desconocidas que luego se hacen realidad; hay quien podría pensar que tiene poderes, yo simplemente me lo tomo como curiosidades.

Pensamiento del día

No abuses de los dulces, el azúcar es un veneno que te mata poco a poco.

Convertir incertidumbres en certezas tiene un sabor agridulce en la mayor parte de las ocasiones; unas veces es un placer y otras es un sufrir.

Hay frío seco como las palabras ásperas, frío húmedo como las lágrimas de tristeza, frío que cala hasta los huesos como el inevitable adiós o frío que llega hasta el corazón como los sentimientos que mueren.