Thought for the day

start

This could be the start of something… Of what, I still don’t know.

A revolution is taking place and my emotions are lost in space. Is there a solution for my guess?

Before we say goodbye, can I ask you something? Handsome living, just before goodbye. Before we say farewell, wasn’t you or me to blame. Scoring points, not to games. We must take care of breaking what we have burned up so bright. Before I find a kiss just remember that we tryed, come here, step by my side, just before we say goodbye.

El problema de ser canario

canariasSer canario no es una ventaja, es un problema. Es más, no es un problema, son muchos problemas englobado en uno, porque cuando dices «soy canario» ya se sabe que lo tuyo sí que es un problema y lo demás son boberías.

Cuando llegas a casa con hambre es un problema. Si al abrir la nevera encuentras higos picos pelados, tienes un gran problema. Ves un bote de almogrote gomero y tienes un problema, pero si encuentras pan bizcochado, el problema ya es más grande. Ves una pelota de gofio amasado con almendras, pasas y plátano, y sabes que tienes un problema. Si ves un enyesque de queso blanco, sea palmero, majorero o de cualquier otra isla, sabes que tienes un problema, pero si encuentras pan en la talega, ya tienes un problema mayor. Si ves unos higos de leche, tienes un problema, pero si encuentras gofio en la cacharra, tu problema es más grave de lo que creías.

Cuando tienes ganas de fiesta, tienes un problema. Porque sabes que si vas a la fiesta de los corazones de Tejina, tienes un problema. Lo mismo pasa cuando es San Juan y te vas a la Punta del Hidalgo o al Puerto de la Cruz. Cuando encuentras tu traje de mago en el armario, no haces más que acrecentar tu problema. Porque sabes que puedes ir a la romería de Tegueste, lo cual es un problema. Y porque sabes que puedes ir al baile de magos de la Orotava, otro problema más. Y porque sabes que puedes ir a las fiestas de mayo de Santa Cruz, que es otro problema.

Cuando tienes ganas de dar un paseo, tienes un problema. Porque te puedes pegar la pateada por Anaga y acabar bañándote en la playa de Almáciga para refrescarte los pies, lo que es un problema. Te puedes ir al mirador de Los Campitos y observar Santa Cruz toda iluminada, lo que también es un problema. Puedes estar caminando por el barranco de Masca, llegar a la playa, bañarte y tener otro problema más.

Y como estos hay muchísimos problemas más, lo que pasa es que sólo son considerados como problemas por todas esas personas que viven en nuestras islas pero no les gustan, se sienten acorralados, encarcelados y no saben disfrutar de las maravillas que ofrece nuestra tierra.

Hoy creo en Dios

diosPensaba hablar sobre la noche, la luna y las estrellas. Pensaba hablar sobre lo más elevado y lo más terrenal. Pensaba hablar sobre certezas e incertidumbres. Al final no ha hecho falta hablar a oscuras con el viento.

Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...,
¡hoy creo en Dios!

Gustavo Adolfo Bécquer

A buen entendedor, pocas palabras bastan.

Pensamiento del día

lastre

Le estoy cogiendo el gustillo a esto de soltar lastre, me quedo con una sensación sublime, casi como más ligero.

Paso de entrar en jueguecitos de descalificaciones porque creo que saldrías perdiendo y sería demasiado fácil.

No sé si te has dado cuenta de lo que has hecho. El cariño y el respeto son para mí dos pilares básicos, y un atentado contra cualquiera de estos estamentos pone en jaque cualquier relación interpersonal que esté manteniendo. El resto es causalidad.

Exigencias

demandLlegó la hora de exigir, de pedir algo a cambio, de hacer acopio de la fuerza cimentada en el amor al valor propio. Maldita sea, sé lo que quiero, pero parece que me obstino en reducir el nivel de exigencia. ¿Tal vez porque lo fácil cuesta menos? No, no puede ser, me niego. Pidamos una estrella, pidamos una galaxia, vamos a intentarlo. Todo es poco, demasiado nunca es suficiente, no hacer concesiones, pedir por pedir…

¿Pero realmente soy así? ¿Realmente quiero eso? ¿Sería más feliz así? «Sé feliz con lo que tienes mientras persigues lo que deseas». ¿Vivir toda la vida persiguiendo una quimera? No, «sé feliz mientras te persiguen, porque eres lo que desean». Ese me gusta más, sí, sin duda.

No quiero fuego que me queme, quiero agua que me caliente. No quiero cuerpos yermos, quiero labios jugosos. No quiero pensamientos acomodados, quiero mentes inquietas. No quiero duro mármol, quiero carne prieta. No quiero incongruencias ni incertidumbres, quiero clarividencia y sensatez. No quiero despotismo ni soberbia, quiero honradez y humildad. No quiero casualidad, quiero causalidad.

Si sé todo eso, ¿entonces qué es lo que queda? Exigir y esperar que el idealismo se haga realidad.

Idealista

playa

Llegué a tu playa cual náufrago de océanos pesarosos para acabar varado entre tu pelo y las dunas de tu cuerpo. Me diste de beber de las frescas aguas del manantial de tus labios y probé los más exquisitos frutos que me ofreció tu piel. Descansaba del sol abrasador del verano cobijado por tu sombra, observando cómo te cubrían las olas de tus sábanas. De noche, miraba las estrellas de tus ojos apoyado en el suave tronco que eran tus muslos. Luego dormía arrullado por la suave brisa de tu respiración y me despertaba el frío del alba cuando tus brazos no me abrazaban.

Tus dedos se enredaban entre mis suspiros y yo susurraba una canción tejida con palabras juguetonas, mientras nuestros cuerpos bailaban un tango de pasión. Conversábamos largo y tendido con nuestro silencio, observándonos vestidos con nuestra desnudez, dejando volar pensamientos. ¿Comprendes ahora por qué soy un idealista? Sólo existes en mi imaginación mientras tú sueñas conmigo en algún lugar, esperando que la causalidad nos una.