Pensamiento del día

Muchas personas parece que vivieran en un mundo de fantasía.

Mejora tu actitud, reduce las expectativas, espera lo mejor, prepárate para lo peor y actúa en consecuencia.

Compite sólo contra ti mismo porque así disfrutarás de las recompensas de ser una mente verdaderamente libre que siempre estará mejorando.

Recompensa

Te he visto pasar junto a mi lado
pero no ha sido de manera indiferente pues,
en ese preciso instante, despertaron emociones
largo tiempo dormidas dentro de mí.

Ciertos recuerdos se revolvieron en mis entrañas
al igual que fantasmas de aquellas cosas que alguna vez sentí.
Bien sabes que fuiste mi locura y mi desesperación,
y también sabes que estuve locamente enamorado de ti,
pero eso ya forma parte del pasado, ya es historia,
como retales de memoria son momentos que una vez sufrí.

No te guardo rencor por tu ausencia porque, para llegar a sentirla,
tendrías que haber sido mía alguna vez, pero
tú y yo sabemos que eso nunca llegó a ocurrir.
Heriste este pobre corazón en aquella noche
con un puñal asesino de frío olvido,
agonizando en el suelo, desangrándose hasta morir.

Te he visto pasar junto a mi lado
y pude observar que mostrabas pena y tristeza en tu faz.
No es alegría lo que me provoca pero,
ten por seguro, compasión no voy a sentir.

Lo que tienes es la recompensa por tu trato,
las consecuencias de todos tus actos,
y tendrás que soportar tu pesada carga
como yo una vez lo tuve que hacer por ti.

Pensamiento del día

pitufar

Todos tenemos un pequeño guerrero en nuestro interior; tan sólo necesita una excusa para comenzar a luchar.

Todo el mundo conoce a Finlandia como uno de los principales fabricantes de teléfonos móviles del mundo, no en vano la empresa Nokia tiene su sede en este país del norte de Europa. Sin embargo, lo que yo no sabía es que ahora resulta que también se dedica a la exportación de rubias de ojos azules, bilingües, bailarinas y, por si fuera poco, simpáticas. A eso se le llama diversificación de mercado, sí señor.

  1. Mientras menos duermes más sueño tienes.
  2. Mientras más sueño tienes más duermes.
  3. Mientras más duermes más sueño tienes.

Conclusión: o duermes ocho horas o siempre tendrás sueño.

Disfruta de las cosas sencillas

Las cosas sencillas son las que con mayor probabilidad te pueden hacer feliz y si no lo crees, fíjate en los niños. Si alguna vez has tenido la oportunidad de ver cómo un pequeñajo abre un regalo habrás podido observar cómo se entretiene con el papel de regalo, con la caja donde venía guardado o, más probablemente, con ese plástico que tiene burbujas de aire.

Da igual lo que le hayas regalado, ese dichoso invento es como un agujero negro supermasivo que atrae la atención del crío como nada en el universo. De hecho, muchos adultos todavía se entretienen explotando esas pequeñas bolsitas de aire cuando cae ese tipo de embalaje en sus manos. Es lo más sencillo del mundo, dos láminas de plástico entre las que ha quedado algo de aire en medio. Es como cuando querías forrar tus libros con plástico adhesivo, sólo que en ese caso intentabas por todos los medios evitar que se formase una arruga o una burbuja.

Unas hojas de papel y un par de lápices de colores, por ejemplo, son unos de los mejores juguetes que puedas darle a un niño. Tendrá la oportunidad de experimentar con sus manos, con los colores, con su imaginación y hasta con su memoria. Siempre me han parecido muy curiosos esos dibujos en los que recrean a los adultos como seres de piernas desproporcionadas en relación al resto de su cuerpo. No es más que la expresión pictórica de lo que ellos mismos ven con sus propios ojos, la perspectiva que tienen de los adultos desde su punto de vista.

Ya cuando somos mayores pensamos en divertimentos más elaborados cuando una puesta de sol o un amanecer son dos de los espectáculos más maravillosos que podamos observar. El sonido de la lluvia, el cantar de los pájaros o el romper de las olas en la orilla del mar son cosas a las que no les prestamos suficiente atención. Sólo en algunas ocasiones, como cuando estamos acompañados por alguna de esas personas especiales que provocan en nosotros una feliz calma, es cuando nos detenemos y somos un poco más conscientes de la belleza de la sencillez.

Estas y otras cosas, que tan a menudo pasamos por alto, son las que esconden mayores y mejores momentos de satisfacción cuando logramos disfrutarlas.

Pensamiento del día

Algunas opciones simplemente están fuera de nuestro alcance, pero vale más tener un corazón roto que no tener corazón.

Me duele la cabeza de tanto pensar y recapacitar. Me duele el corazón de tanto latir y sentir. Me duelen los pies de tanto andar y saltar. Me duelen los dedos de tanto tocar y acariciar. Duele, luego existo.

¿Sabes cuando el corazón late de manera tan intensa que notas su fuerza en el pecho, golpeando furiosamente contra las paredes de su cárcel? ¿Sabes cuando te sientes tan lleno de energía que nada ni nadie podría hacerte descender al abismo? ¿Sabes cuando el árbol enraizado en tu interior que creías seco vuelve de nuevo a brotar? Si conoces esos momentos no los dejes pasar como las hojas que son arrastradas por el viento, disfrútalos siempre completamente. Cuando tu corazón se detenga en el hielo, cuando te sientas morir mientras caes de rodillas o cuando veas cómo tu savia se torna ámbar en tus venas, entonces recordarás todas esas sensaciones, que una vez estuviste vivo, y volverás a luchar para recuperarlas.

Pensamiento del día

tarjeta

Cada día tengo más claro que debo tener tarjetas de presentación en la cartera, nunca se prevén los momentos más inverosímiles en los que serán necesarias.

Hay personas que querrían tener más horas en el día pero este deseo entraña un riesgo importante: es probable que tengas mucho más tiempo para disfrutar pero también tendrás que acarrear con más tiempo para sufrir. El deseo más sensato, si es que puede llegar a ser calificado como tal, es que por arte de magia o alguna alteración espacio-temporal los momentos de felicidad durasen días en lugar de transcurrir tan rápidamente.

Aunque haya gente que se empeñe en intentar argumentar absurdas teorías, las situaciones que vivimos no son producto del azar o la participación de algún ente superior omnipresente, omnisciente u omnipotente.

El destino o un dios no son más que ideas abstractas surgidas de la mente de las personas que necesitan desterrar la sensación de vértigo que sienten ante una vida de libre albedrío, que se encuentran más seguras sabiendo que están siendo dirigidas por algo o alguien y que existe un plan preestablecido del que son partícipes. De esta manera justifican las consecuencias de sus actos y los de los demás con argumentos estúpidos sin indagar en las razones, en las causas de sus acciones. Sus creencias insustanciales hacen que sean individuos estancados en su posición, sin posibilidad de una evolución personal precisamente porque carecen de esa capacidad de introspección y espíritu crítico que son necesarios para cambiar y, al menos, moverse en alguna dirección.