Sustancia oní­rica

¿De qué están hechos los sueños? Algún tipo de materia viscosa pero a la vez también gaseosa porque mientras duermes te envuelve y se pega a tí, pero cuando suena el despertador se disipa rápidamente.

Spoiler

[M] aparecía en mi sueño, cosa que no ocurría desde hacía muchos meses. En el sueño estábamos en una sala con columnas, [I] sentado frente a un ordenador portátil y [T] a su lado leyendo manga. No sé cómo llegué allí, me aparecí o simplemente entré por la puerta, no lo sé, pero [T] se volvió, me miró y me saludó efusivamente. Dejé la mochila que siempre llevaba a clase en la Universidad en el suelo y le devolví el abrazo. Yo estaba feliz de verlo, y también en parte por comprobar que no guardaba ningún tipo de rencor hacia mí por nada de lo ocurrido. [I] no movió un músculo ante mi saludo, no se lo reprocho.

Sumomo[T] y yo hablamos de cómo nos iban las cosas, todo muy normal hasta que de pronto percibo el sonido de unos pasos. Miré hacia mi derecha y veo a [M] vestida igual que Sumomo, algún tipo de cosplay o algo parecido. [T] me dio una palmada en el hombro como queriendo decirme «bueno, nos vemos otro día» e invitándome a que me fuese antes de que ella llegase a nuestra altura.

Todo ocurrió muy rápido, ella llegó hasta nosotros, le dio un beso a [T] y luego me dedicó una mirada extraña, como exigiéndome una respuesta de por qué estaba allí, importunando. Me sorprendió cuando me dijo un escueto «hola» y yo le respondí lo mismo. Quería huir, salir de allí; [I] se había vuelto en su silla y me miraba, [T] me miraba y [M] me miraba, todos me miraban, cada uno de una forma distinta. Me di la vuelta y salí por la puerta que acababa de materializarse milagrosamente a mi espalda.

Una vez en el pasillo oí cómo [M] profería gritos de lo que adivinaba que era odio mezclado con frustración, y recordé que había dejado mi mochila allí dentro. No quería volver a entrar, pero en mi mochila había algo importante que no podía perder, no sé qué podía ser, pero la sensación imperiosa de recuperarlo me hizo tomar aire y aventurarme a regresar a aquel lugar.

Entré de nuevo justo a tiempo para cortar el principio de una frase de [M], tal vez sorprendida por mi osadía por estar de nuevo ante su presencia. Otra vez me miraban todos, sentía sus miradas en mí mientras caminaba mirando al suelo hasta dar con mi mochila. Me agaché, la recogí y me marché, escapando del odio que emanaba aquel lugar.

Luego sonó el despertador y salté de la cama, no quería volver allí.

Tiempo muerto

Creo que llevo cerca de 12 minutos mirando la pantalla en blanco del WP para ver si se me ocurría algo para escribir. He empezado a divagar mentalmente y he viajado desde una orilla de la ciénaga que tengo en la cabeza hasta la otra orilla. No he conseguido ningún tema para escupir aquí, y como ya es hora de ir a dormir pues haré lo propio. Pijama y hasta mañana.

Chiste tempranero (y II)

Ayer mientras viajábamos en el avión desde el aeropuerto de Los Rodeos a La Palma oí este chiste, y no sé si fue por el sueño o yo qué sé que estuvimos un buen rato riéndonos.

-Cariño, dime algo dulce…

-Vete con tu puta madre en almíbar.

Ala, me voy a trabajar.

Enfermedad

Joer, alguien me ha hecho un maleficio o algo parecido… No, esa sería la explicación de Phenomena o de Cuarto Milenio, pero como conozco los antecedentes puedo afirmar que me he contagiado en el trabajo. La mitad de los residentes ha caído bajo algún tipo de enfermedad [recemos por que sea vírica y no bacteriana] que provoca malestar general, fiebre, vómitos y deposiciones diarreicas [lo que mi padre llamaba cagalitrosis, es decir, cagar por litros]. Ahora estoy aquí, doliéndome todo y con visitas frecuentes al baño para hacer lo propio de este mal que me afecta.

Además, por si fuera poco, también estoy resfriado, con contenido mucoso en mis bronquios y con alergia. Oh, sí, soy una coctelera andante de enfermedades. Sólo espero poder [sobre]vivir hasta el domingo, que tengo viaje a La Palma con el equipo. ¡Socórranme!

Red dots

Red DotsYa sé que no es muy agradable pero es demasiado impactante como para pasar desapercibido. En menos de dos minutos he llenado de puntos rojos: la pantalla del ordenador, el teclado, la camiseta del pijama, la pared del cuarto del ordenador, el lavabo, la cortina de la bañera y la pared del baño. ¡Me he superado a mí mismo! Es lo que ocurre cuando combinas la alergia con una hemorragia nasal, sangre viajando a ±160km/h que acaba impactando el cualquier sitio.

Hemorragia

BloodEsta alergia me está jodiendo bastante más de lo que me tiene acostumbrado, todo porque en el día de hoy he tenido 4 epistaxis [sangrado nasal]. Por suerte no he manchado nada con sangre, aunque en el trabajo me ha obligado a parar el tratamiento de dos pacientes para ir a buscar un trozo de papel y limpiarme la sangre.

Menos mal que no ha ocurrido [aún] lo que sucedió aquella vez que estornudé mientras tenía sangre en la nariz y dejé el cuarto de baño con un bonito motivo a base de lunares rojos. Realmente impactante, sobretodo para aquellas personas sensibles a la visión de la sangre.

Es curioso, pero igual que con la epistaxis pierdo un poquito de sangre, cada día pierdo un poquito más de esperanza. Sin embargo, al contrario que la hematopoyesis [creación de nuevas células sanguíneas], la esperanza tarda más en recuperarse.