Debí llorar y ya ves,
casi siento placer
debí llorar de dolor,
por vergüenza tal vez.
Debí sufrir el bochorno
de tu insensatez
pero ya ves
yo apenas estoy triste y solo.
Y es que sufrir sin razón
es fugaz padecer.
Yo concebí tu traición
como un simple revés.
De quién jamás podrá saber
cuanto cariño soy capaz de ofrecer.
Debí llorar pero pensé
¿por qué?.
«Where Is My Mind?» es una canción de la banda americana de rock Pixies y aparece en su álbum de 1988 Surfer Rosa. La canción fue escrita por su miembro principal Black Francis mientras asistía a clases en la Universidad de Massachusetts Amherst, inspirado por sus experiencias mientras hacía submarinismo en el Caribe. Más tarde diría que tenía «a este pequeño pez intentando perseguirme –no sé demasiado del comportamiento de los peces».
Spoiler
Oh – stop
With your feet in the air
and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse
But there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water
See it swimmin’
I was swimmin’ in the Caribbean
Animals were hiding behind the rocks
Except the little fish
But they told me, he swears
Tryin’ to talk to me, coy koi.
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Way out in the water
See it swimmin’
With your feet in the air
and your head on the ground
Try this trick and spin it, yeah
Your head will collapse
If there’s nothing in it
And you’ll ask yourself
Where is my mind?
Where is my mind?
Where is my mind?
Oh
With your feet in the air
and your head on the ground
Oh
Try this trick and spin it, yeah
Oh
Oh
Recientemente he escuchado en la banda sonora de la película «It’s Kind of a Funny Story» la versión instrumental de este tema a cargo del pianista francés Maxence Cyrin, el cual se dedica ha realizar versiones instrumentales.
Nunca le he dado una importancia especial a San Valentín precisamente porque siempre he pensado que el amor es algo que debe demostrarse durante en el día a día y no en una fecha marcada en el calendario, con actos sinceros y movidos por los sentimientos y no acometiendo con dádivas en una especie de chantaje. Las veces en las que ha coincidido que estoy en una relación un catorce de febrero siempre aviso con suficiente antelación que no pienso regalar absolutamente nada por tal motivo consumista.
Por que sí, porque me niego a caer en la repetición borreguil de una conducta que no me parece correcta bajo mi subjetivo punto de vista. Porque el regalo más sincero que puedes hacer a otra persona eres tú mismo, tus sentimientos y tus pensamientos.
Siempre he pensado que un regalo materialista en este supuesto día de los enamorados viene a ser como una aceptación de la ineptitud propia o ajena.
«Aquí tienes este regalo para demostrarte con banal materialismo los sentimientos que tengo hacia ti y que no has podido comprobar otras muchas veces durante el resto del tiempo que llevamos juntos, probablemente porque no los sé expresar de manera correcta o porque tu manera de interpretarlos no es similar a la mía».
Patético.
Estar enamorado no siempre es sinónimo de felicidad porque para que esto sea así el amor ha de ser correspondido, debe tratarse de un intercambio bidireccional y recíproco, porque de otra manera no es sino otro mal que tortura el alma de quien lo padece. La soledad, por otra parte, es cruda y no atiende a condicionantes de terceras personas pues es la compañía de cada uno y depende de uno mismo la tarea de saber sobrellevarla de la mejor manera posible. No es lo mismo estar solo que sentirse solo y puedo asegurar que nadie lo está.
Es por eso que voy a hacer una concesión a esta fecha para no ser tachado de misántropo empedernido. Mi felicitación para los enamorados correspondidos, sentido pésame para los que no disfrutan de la reciprocidad merecida y un saludo afectuoso para todas aquellas personas que saben llevar su soledad con dignidad.
Precisamente hoy por la mañana y por causalidad de la aleatorización de mi biblioteca musical, a aparecido en mi foobar2000 esta canción de Bah Samba con la voz de Isabel Fructuoso titulada Calma. Te recomiendo que escuches la letra.
Hoy he visto a Totoro en una película de Pixar, qué extraño… La historia es la siguiente:
John Lasseter es fan de toda la vida de Hayao Miyazaki, así que supervisa el doblaje al inglés de «El viaje de Chihiro».
Hayao Miyazaki decide visitar el cuartel general de Pixar, así que se presenta allí con una reproducción gigante de la cabeza del «Gatobus» que aparece en su película, además de un concept art de «El castillo errante de Howl» firmado y dedicado.
Por si fuera poco, Pixar pide a los Gipsy Kings que se marquen una versión rumbera de la canción «You’ve Got a Friend in Me» para amenizar los créditos de la película. Esta gente no deja de sorprender…
Por cierto, la película no es una obra maestra pero está muy bien realizada y es para toda la familia, desde el nieto al abuelo. Estos sí que saben cómo diversificar su nicho de mercado.
La primera vez que escuché esa palabra fue hace muchos años, era niño, y nunca busqué su significado aunque conocía el sentido por el contexto en el que usaba. Una quimera, además de ser un animal mitológico, es una invención, una ilusión, algo imaginado que se cree como real o alcanzable pero en realidad no lo es.
La cuestión es que recientemente he visto una frase que decía lo siguiente:
Que es preferible nadar en quimeras que esperar en la orilla
He de confesar que me sonaba de algo, así que echando mano de Google he dado con el origen: es un verso de la letra de una canción del compositor, cantante y músico madrileño Quique González, Ardiendo a un clavo, canción editada únicamente en un disco compilación titulado Cantautores, la nueva generación.
Spoiler
Ahora no sé si tendré que esperar el eclipse de luna
La última copa en el último bar o el veneno de lluvia
Un taxi libre o quizás invitar a beber a la rubia
O disfrutar de la virginidad de una página en blanco.
Y si me agarro a tu aplauso, como ardiendo a un clavo
Si me aferro al brillar de tu risa
Que sostenga un cigarro encendido en mis labios
Si no tengo billete de ida
Aún no he podido arrancarme la lanza que abrió mi costado
Dicen que sólo camino los que por mi sombra se han guiado
Aún no comprendo cómo los bomberos han tardado tanto
En sofocar el fuego que ambos provocamos.
Y si me agarro a tu aplauso, como ardiendo a un clavo
Si me aferro al brillar de tu risa
Que sostenga un cigarro encendido en mis labios
Si no tengo billete de ida
Ya sé que es fácil decir no dobles jamás la rodilla
Que es preferible nadar en quimeras que esperar en la orilla
Que una marea consiga dejar dormidas las ideas
A los que crecimos en la misma escuela.
Y si me agarro a tu aplauso, como ardiendo a un clavo
Si me aferro al brillar de tu risa
Que sostenga un cigarro encendido en mis labios
Si no tengo billete de ida
Que sostenga un cigarro encendido en mis labios
Si no tengo billete de ida
No voy a hacer una crítica musical de la canción, es simplemente que ese verso me ha animado a escribir este post. No creo que nadar en quimeras sea preferible a estar en la orilla, sobre todo porque la quimera, por definición, no es real sino un simple espejismo creado por nuestra mente basándose en nuestros anhelos y que no trasciende más allá del dominio de la imaginación. Sobra decir que la acción de nadar en ella no es más que una representación metafórica del hecho de creer en la quimera en cuestión.
Basándonos en esto, partimos de la idea que esa persona no es consciente de la propia naturaleza de la quimera, que verdaderamente piensa que es real y por lo tanto se aventura a creer en ella. Si realmente llegase a saber que se trata de una ilusión esta revelación negaría la propia existencia de la quimera y, por lo tanto, imposibilitaría el hecho de creer en ella. Vivir en un sueño conlleva ciertos riesgos, como el despertar de él para comprobar que en realidad era todo producto de la imaginación.
Entonces, ¿es preferible estar empapado de falsas ilusiones o permanecer estático en la realidad? Ni tanto ni tan poco, porque tan perjudicial es creer en fantasías como estar anclado a la espera de algo sobre lo que no tenemos certeza de su llegada. Al final no sería más que otra quimera, como las olas que llegan a la orilla y que nos mojan los zapatos mientras miramos al horizonte en busca de alguna señal.
Personalmente prefiero estar seco y pasear por la orilla; a veces entre aquello que ha arrastrado la marea encuentras cosas interesantes.
«Lady (Hear Me Tonight)» es el single de debut del duo de house francés Modjo, escrito e interpretado por el productor Romain Tranchart y el vocalista Yann Destagnol, publicado en 2000.
Spoiler
Lady, hear me tonight,
‘Cos my feeling is just so right.
As we dance,
By the moonlight.
Can’t you see, you’re my delight
Lady, I just feel like
I won’t get you outta my mind
I feel love for the first time
And I know that it’s true I can tell by the look in your eyes
Es una canción de house que utiliza un sample de guitarra de la canción «Soup for One» del conocido grupo de disco y r&b Chic, por lo que Nile Rodgers y Bernard Edwards, los creadores de la original, también aparecen en los créditos de la canción de Modjo como escritores.
Fue el único número uno de Modjo en Reino Unido, posición en la que se mantuvo durante dos semanas. El single incluía la versión original de la pista además de una versión acústica, ambas interpretadas por Modjo.