Después de la farra de anoche me olvidé de poner el despertador para levantarme hoy temprano e ir al ensayo de mi graduación del sábado. La primera conclusión del día ha sido «tengo un núcleo supraóptico de puta madre». Esta mañana, he abierto los ojos y he pensado «joder, me olvidé de poner el despertador», pero no llegaba tarde, no señor, eran las 9:45. Mis ritmos circadianos están como un reloj suizo, siempre en hora.
A las 10 y algo llegué al campus de GuaHarvard, fui al Aula Magna y empezamos a ensayar. Terminamos sobre las 11:30 más o menos, luego fui con [R] y [E] a la cafetería… Eso sí es una cafetería y no la mierda que tenemos en Medicina. Un croissant de tortilla, queso y ali-oli después nos marchamos, con un sol de justicia y un calor que sólo invita a la playa, cada uno para su casa.
A ver qué tal sale el sábado todo… Seguiremos informando.





