Pensamiento del día

music

Eres como la música, podría vivir sin ti pero mi vida no tendría sentido.

Mi tiempo sólo conoce dos medidas, eternidad e instante: la eternidad que transcurre entre los instantes que compartimos juntos.

Una vez dije que los mejores momentos de inspiración coincidían con épocas sentimentalmente desfavorables, pero no es cierto. En realidad, éstos coinciden con estados de mayor intensidad emocional, sea cual sea el sentimiento, lo que cuenta es que sea efervescente.

Comparando

Fafá de Belém – Peguei Um Ita No Norte

George Benson – Little Train

¿Cuál es la original y cuál es la copia? Creo que la de Fafá de Belém es la original… Pero no lo sé.

Sobre el olvido y la indiferencia

DSCN0138Sabemos que existimos porque tenemos conciencia de nosotros mismos, pero para el resto del mundo sólo existimos si estamos presentes en sus mentes. Alguien que no te conoce, por ejemplo, no conoce de tu existencia, así que para esa persona simplemente no existes. Es por eso que el olvido es un homicidio, aunque virtual.

Cada vez que decimos que hemos olvidado a alguien estamos gritando una mentira, una falacia. En realidad nos acordamos de esa persona, y nos acordamos que la hemos olvidado, ¿no es eso una incongruencia exponencial? El olvido real implica el perder incluso la información concerniente al olvido. Es más, el olvido es un proceso automático e inconsciente, y como acto voluntario no es en absoluto viable. Nunca olvidamos nada completamente porque los circuitos de reminiscencia se mantienen, lo que se pierde son las conexiones entre estos almacenes de información. Siempre se moverá algún engranaje que nos haga recordar eso que hemos olvidado.

El olvido es una mentira, podemos decir que nos acordamos en menor medida de la información, o que simplemente tenemos dificultades para acceder a ella, pero nada más. ¿Realmente quieres olvidar? La solución más rápida es la lesión neuroanatómica, pero no la recomiendo en absoluto porque la muerte neuronal no es lo más adecuado.

DSCN0126La indiferencia se parece mucho al olvido en relación a que es necesaria la ausencia de intencionalidad, lo cual supone la negación de la condición voluntaria de la indiferencia. Es decir, para poder llegar a la indiferencia hay que ser indiferente al objeto, al objetivo y a la misma indiferencia. Hablando en términos teóricos, la indiferencia es indiferente a sí misma. Por eso, aunque ésta exista, nunca puede ser usada porque su simple uso la niega a sí misma. La indiferencia supone abandonar toda intención y por eso es una mentira, es el nombre que se le ha impuesto al hecho de volverse menos susceptible a los estímulos que recibimos.

«Aún hay fuerza y por consiguiente esperanza donde se ven arranques violentos, pero cuando se apaga todo movimiento, cuando no hay pulso, cuando el frío ha llegado al corazón ¿Qué esperar entonces, sino una próxima e inevitable disolución?» (Lamennais – Ensayo sobre la indiferencia)

Interferencias

interferenceMe estaba ayudando a decidir sobre qué juguete le gustaría más a mi nieto cuando, de pronto, su cara cambió casi imperceptiblemente, mostrando cierto desconcierto.

-Anda, cógelo.

-¿Cómo?

-Tu móvil, sé que te están llamando.

-¿Pero cómo…?

-Llámalo como quieras, «percepción extrasensorial», «sexto sentido»… Yo prefiero llamarlo interferencias.

Le enseñé el audífono que llevaba. Al instante lo comprendió y se echó a reír. ¡Qué refrescante es la risa de las muchachas jóvenes!

En estos tiempos aciagos

romantic-¿Sólo porque le doy un toque romántico a la vida vas y me dices que estoy trabado?

-Eso apenas existe ya.

-Ya… Pero no por eso voy a renunciar a ello.

-Ya, pero hay que tener presente que no es la época para eso, aunque siempre hay algún caso en el que puede aparecer.

-¿Sabes que las conversaciones más trascendentes de todo el MSN las tengo contigo?

-Anda que… Es que somos iguales, buscamos tías románticas, cariñosas y todo eso como pareja «perfecta». Sé feliz con lo que tienes mientras buscas lo que deseas, ese es mi lema.

Pensamiento del día

star

Desde siempre me han dicho que el Sol es la estrella que nos da calor… Pero desde hace ya un tiempo sé que me han estado mintiendo toda mi vida: tú eres quien me calienta a mí, porque eres la única estrella en mi cielo.

Hubiese ido hasta tu casa si me hubieses hecho un hueco en tu cama. Lástima que al final tenga que dormir solo…

En este mundo hay 20 ángeles, de los cuales 10 están durmiendo, 9 están jugando y 1 se dedica a escribir tonterías como esta.