Pedantes

A menudo usamos palabras de manera cotidiana sin conocer su verdadero significado. Echando mano del diccionario de la Real Academia Española encuentro que pedante es una “persona engreída y que hace inoportuno y vano alarde de erudición, téngala o no en realidad”. A continuación he encontrado que una persona engreída es aquella “que está demasiado convencida de su valer”.

En algo en lo que coincido completamente con mi hermana es que los dos odiamos a todas esas personas que se regodean en su propia ignorancia, como los cerdos que disfrutan revolcándose en el lodo y su propia mierda. Cuando son corregidos se lo toman como una ofensa ya que se sienten marcados como lo que son, unos estúpidos felices de serlo cuya mayor aspiración es continuar alegremente en su posición, y responden de la mejor manera de la que son capaces, con adjetivos despectivos como “pedante”.

No se les debe culpar por ello, sería como recriminarle a los cerdos su auténtica naturaleza porcina. Su respuesta, me refiero a los ignorantes, es inherente a su propia condición ya que muy a menudo contraatacan negando categóricamente de manera insulsa y al solicitarles alguna razón coherente para tal respuesta carecen de argumentos para defenderse. Otros, los que se atreven a responder con algún argumento, realizan un ejercicio de dialéctica con el que no consiguen sino hacer más alarde de su ignorancia.

En ambos casos, cuando son refutados y tienen que batirse en retirada, no aprovechan la ocasión para desterrar de su mente esos pensamientos equivocados, muy al contrario, se reafirman aún más en ellos precisamente porque consideran que se hallan en posesión de la verdad mientras que su contrincante está completamente errado en sus ideas.

Sí, probablemente en multitud de ocasiones intentamos mostrar nuestros conocimientos, acertados en la mayor parte de los casos, de manera inoportuna y absolutamente vana, precisamente porque en lugar de disfrutar de la agradable compañía de contertulios coherentes nos encontramos en presencia de ignorantes pagados de sí mismos y, obviamente, ante tal panorama esperpéntico, no es de extrañar que comparativamente nuestra valía esté muy por encima de cualquiera de ellos.

Como quería demostrar, afirmo rotundamente que en estas condiciones sí que he sido un pedante, puede que el mayor con el que hayan topado ciertas personas.

El amor

cushionLo único que hago es dormir todo el día y pensar en ti, como un recuerdo del cojín al que me he estado aferrando. La imagen de algo mutuo, nuestro refugio… Los acordes sombríos de nuestra canción, el desvanecimiento…

El amor no es la gran verdad. Impulsados por nuestros genes, somos simples seres egoístas. Eres tú una sinfonía, despertando gozosamente al ignorante y al dormido.

La pasión y su hermano el odio, vienen y van. Podría fácilmente estar hecho para permanecer por más tiempo aunque muchas personas juegan a este juego tan de buen grado… ¿Tengo que ser como ellos o estar solo?

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Pensamiento del día

incongruencia

Las incongruencias nunca me han gustado, y mucho menos cuando yo estoy envuelto en ellas.

Yo siempre digo la verdad, incluso hasta cuando miento, pues es un hecho que es cierto que es mentira lo que estoy diciendo.

Usted sabe lo que es que me levanto, me levanto y según miro por la calle, lo que oigo es todo el mundo maldiciendo así: “mal rayo que me parta”, “ojalá que me muriera”, “maldita sea mi suerte, porque con ella no he nacido”. Qué va, con este tira y jala no hay quien viva caballero.

Pensamiento del día

verdad

Yo siempre digo la verdad, incluso hasta cuando miento.

Tendrías que verme ahora, brillando con una luz negra como nunca antes has visto.

¿Ese al que dices querer es el mismo al que le fuiste infiel conmigo? ¿El mismo que dejaste abandonado aquella noche de verano y fiesta para venir a disfrutar de los placeres que yo te tenía reservados? ¿Es el mismo?

La verdad

verdadLas tres etapas de la verdad:

  1. Ridiculización
  2. Oposición violenta
  3. Aceptación

Pensamiento del día

pasado, presente y futuro

Cuando pienso en el pasado me embarga la nostalgia
Cuando pienso en el presente me siento frustrado
Cuando pienso en el futuro es con ilusión

No todo el mundo está preparado para la verdad, a veces no podemos hablar con sinceridad. No me refiero a mentir, eso nunca, sino más bien a omitir partes de verdad.

Las cuestiones del corazón son las más complicadas, principalmente porque siempre está en lucha con el cerebro. El campo de batalla está en la garganta, por eso a veces hablamos desde la razón y otras veces desde la emoción.