¿Libertad de expresión o libertinaje expresivo?
Entradas etiquetadas con pacientes
Claroscuros
11 abr
La Fisioterapia, como el resto de Ciencias de la Salud, es una profesión vocacional. Lamentablemente, no existe un rasero objetivo que mida la vocación y sirva para filtrar los candidatos a comenzar los estudios. Tampoco existe ningún test psicotécnico que permita vetar la entrada a toda aquella persona con algún trastorno [sexual o psiquiátrico, por ejemplo]. No digo que haya que estar hecho de una pasta especial, sólo que realmente puedas y quieras trabajar estrechamente con personas e intentar ayudarlas en la medida de lo posible.
Sin embargo, y hablo desde mi punto de vista, sí que debemos desarrollar cierta capacidad de indiferencia respecto a nuestros pacientes. No quiero que mis palabras sean mal interpretadas, no hablo de tratar pedazos de carne, una prótesis de cadera, un EPOC o un retraso psicomotor, simplemente hablo de evitar en la medida de lo posible las implicaciones emocionales. No quiero ser el Dr. House de la Fisioterapia. Cada paciente es un sistema con multitud de variables intrínsecas y extrínsecas que, si no desarrollamos una membrana semipermeable, pueden afectarnos.
Cuando un amigo tiene un problema éste nos afecta, nos preocupamos, pero si esto es así es porque nuestra membrana semipermeable lo permite. Nuestros pacientes tienen problemas, que tienden a magnificar por su situación de enfermedad, y diez amigos al día con problemas son demasiadas preocupaciones para una sola persona, es decir, nosotros. Muchas veces somos “fisicólogos”, un híbrido entre Fisioterapeuta y Psicólogo, pero debemos tener claro cuál es nuestra competencia y hablar lo justo y necesario.
Estamos ahí
12 abr
Nada, aprovecho un momento de tranquilidad relativa en el trabajo para dar señales de vida en plan “eoo, estoy aquí, sigo vivo”. Recientes acontecimientos en mi espacio-tiempo me han impedido usar los ratos libres que solía disponer para escribir boberías por estos lares:
- Pacientes fuera de horas de trabajo en Ifara.
- Servicio técnico para el ordenador de mi padre.
- Viernes Santo [léase como patear durante todo el día en La Laguna y descalzo].
- Salidas nocturnas hasta horas intempestivas.
- Dormir 8 o más horas después de las salidas nocturnas.
- Cierta rubia de ojos verdes con una inexplicable capacidad para abducirme con suma facilidad.
- Diversos cumpleaños.
- Una guitarra española que me sirve de base para ir aprendiendo a tocar este instrumento.
- S.T.A.L.K.E.R.: Shadow of Chernobyl.
Así que por estos y otros motivos que no vienen a cuento mencionar, he dejado el blog un poco abandonado pero, siento decirlo, vale más la pena vivir las cosas que escribirlas. Bueno, sigo trabajando, ya nos vemos.
Trabajo, visitas y Risk
24 ago
Últimamente he estado algo ocupadillo y paro muy poco tiempo en mi casa, sólo para repostar combustible [comer] y dormir. Salgo del trabajo, almuerzo, voy a casa de doña [C], luego a casa de la abuela de [I] a tratar a su tía, después a la óptica, a continuación a mi casa, ceno y de ahí a casa de [J] a echarme unas partiditas al Risk. Al terminar vuelvo a mi casa, me acuesto y al día siguiente lo mismo.
Lo de la óptica es porque estaba haciendo unas pruebas para las lentillas, pero se ve que incluso con las que tienen características avanzadas como airbag de serie y cierre centralizado se me resecan demasiado los ojos, más incluso que con las antiguas. Supongo que tendré que ir al oftalmólogo para que me haga una prueba de lágrima a ver si segrego suficiente como para mantener hidratadas las lentillas.
Bueno, pues esta ha sido mi tónica desde la semana pasada que empecé de nuevo a trabajar. Por ahí pueden decir que es monótono, pero como hago lo que me gusta pues no me resulta tan pesado. Lo peor son las horas después del almuerzo, que justo entra la modorra cuando me tengo que ir otra vez. Es en esos momentos cuando tengo que echar mano de mi fuerza de voluntad para no irme a la cama a dormir.