Duermo con un cadáver, es mi compañero de cuarto desde hace años. Su cráneo descansa sobre una estantería mientras el resto de su cuerpo está dentro de una caja debajo de mi cama. La primera vez que nos vimos estaba dentro de una bolsa de basura, con tierra, trozos de tendón adheridos a sus huesos y todavía con fragmentos de cerebro dentro de su cráneo.
Lo metimos en la bañera con agua y lejía, lo cepillamos, lo blanqueamos y luego le dimos una mano de barniz. Si ahora tuviese la oportunidad de volver a recibir otro saco de huesos no lo haría igual: la lejía destroza las paredes celulares y acelera la osteoporosis, y no usaría aceite de teca para barnizar, más bien algún tipo de laca transparente que mantuviese el color original del hueso.
Siempre hay una primera vez para todo y pocas veces sale tan bien como querríamos. Aún así le tengo aprecio a mi compañero huesudo, sé que una vez vivió pero una vez muerto nadie fue a renovar su estancia en el antiguo cementerio de La Laguna. Mi prima, estudiante de medicina, se hizo cargo de él y luego pasó a mis manos. Nos ha ayudado a estudiar la parte ósea de la asignatura de Anatomía humana, y le estoy muy agradecido.
No, no le he puesto nombre. A veces lo llamo Juan, otras veces Pepe, y alguna vez también lo he llamado Jaime. Simplemente es mi compañero, da igual su nombre. Ha visto muchas cosas con sus cuencas vacías y me ha dejado escudriñar dentro de su cabeza literalmente. Tenemos una relación sólida, sin lugar a dudas.
Al final no pude bajar hoy a Santa Cruz para hacer los trámites para colegiarme, porque me desperté a las 11:30 y tenía que hacer el almuerzo, una ensaladilla. Me faltó el perejil, pero de resto está bastante buena, y si no les gusta a mi madre y a mi hermana ya me encargaré de comérmela yo o de invitar a quien haga falta.
Ah, llamé a lo del curso de manipulador de alimentos y nada, que está más allá del overbooking: de 25 plazas disponibles hay apuntadas 33 personas. Para agosto piensan volver a hacer otro curso, así que habrá que estar atentos. Ya se encargó mi madre de echarme la culpa de que no pudiese ella hacer el curso, que siempre espero a último momento, etc. A lo mejor no se ha dado cuenta que yo también quería hacerlo, pero paso de discutirle, ya me da igual.
Estoy cansadito, tal vez por el tute que me he pegado desde las ocho de la mañana para recoger el jodido título de “Diplomado en Fisioterapia”, o tal vez por la tensión y la adrenalina de esta tarde. A lo mejor es el calor simplemente, el solajero que he cogido o simplemente que me estoy haciendo viejo.
No sé, pero voy a salir a La Laguna con [M] y [E], suavecito, nada de alcoholizadas, además que la noche está caldeada y sopla una ligera brisa caliente. Estoy por ir con pantalones cortos… Ya veré.
Me tengo que despertar a las 8:00 y todavía estoy aquí… Sin duda, hay cosas que nunca cambian…
Esta mañana fui a ver si las actas estaban ya publicadas, pero sólo están las de Salud Pública y Fisioterapia II. A ver si mañana ya están todas.
Estoy cansado, un fin de semana para relatar en próximas entregas, pero ahora mismo tengo que descansar un rato. Ya escribiré por aquí la crónica de sucesos.
Por cierto, ya soy Diplomado en Fisioterapia
Latest Comments
RSSGABY, liz, monszelobesz, saamii, villita [...]
GUS, pipi, e bujii, Paloma, medaiwual [...]
sebax, Darkma, martin, daniel, ORAI [...]
irais, _-HiiLzE-_, favia, JAVIERA, faraa* [...]
Yo misma, ]V[orlock Zernebock, Maxi
ybet, ybet, catiii!, ]V[orlock Zernebock, PoNCe [...]