¿Libertad de expresión o libertinaje expresivo?
Ars Simposium
Los sabores
31 ago
Muchos sabores que en nuestra infancia captamos como desagradables luego se descubren como agradables. Como las olivas aliñadas. O el queso roquefort. O el whisky, que me sabía a colonia en mi juventud. Son sabores complejos, difíciles de desentrañar por papilas gustativas poco experimentadas. El sabor a fresa o a naranja es agradable por sí mismo, pero los sabores que yo defiendo son aquellos sabores que poseen una parte repugnante junto a otra, mucho más sutil, que nos resulta infinitamente más deliciosa. ¿Entiendes ahora que la edad sí que influye para comprender o percibir ciertos asuntos? Tú eres demasiado joven y alocado para entender algunas cosas: cuando tengas mi edad me darás la razón.
Venus Decapitada de Sergio Parra.
Qué hacer
31 ago
Qué le voy a hacer si mi mente se pone a imaginar
que disfruto de las flores que crecen en tu jardín,
que contemplamos cómo el sol se oculta tras el mar,
y mientras maldigo la distancia que me aleja de ti.
Qué le voy a hacer si me veo obligado a inventar,
que esculpo tu figura en frío y blanco marfil
deseando que la piedra en carne se pueda tornar
para, de esa manera, tu calor poder sentir.
Qué le voy a hacer si tan sólo me queda soñar
que mis temblorosas manos rodean tu cuerpo al fin
mientras mis labios impacientes pueden acariciar
todo aquello que me podría hacer realmente feliz.
Are you ready for love?
27 ago
“Are You Ready for Love” es una canción grabada por Elton John en 1977 y publicada originalmente en 1979, escrita por Leroy Bell, Thom Bell y Casey James. En 2003 fue lanzado un CD con versiones de esta canción en la que se incluía un vídeo de la canción, con grabaciones de estudio de 1977 en las que se veía a Elton grabando su voz con algunos fragmentos de conciertos y otros eventos, incluyendo imágenes de su espectáculo de 1975 en Los Angeles en el Dodger Stadium.

Recientemente ha caído en mis manos dos discos de Rhythms del Mundo, unos álbumes sin ánimo de lucro de colaboraciones en el que se fusionan famosas estrellas de la música cubana con canciones de artistas internacionales. Los beneficios van destinados a la organización medioambiental Artists Project Earth, que promueve la sensibilización y los fondos para proyectos en relación con el cambio climático y ayudas en los desastres naturales. Aquí está la versión que han hecho The Kooks del clásico de Elton John.
Llévame a la Luna
24 ago
“Fly Me to the Moon” es un clásico popular escrito por Bart Howard en 1954 siendo su título original “In Other Words”. La primera grabación data de 1954 a cargo de Kaye Ballard, aunque no sería hasta la publicación en 1956 de Let Me Love You, el álbum de Johnny Mathis, que sería la primera vez que apareció el título “Fly Me to the Moon” impreso en el estuche de un disco. Fue entonces cuando la canción comenzó a ser conocida popularmente como “Fly Me to the Moon” por su primer verso, y después de unos pocos años se llegó a un consenso y se cambió su título oficial.

Frank Sinatra la grabó en el álbum It Might as Well Be Swing en 1964 con Count Basie al piano y con Quincy Jones como director de la big band que acompañaba al pianista. Los arreglos de Quincy Jones se han convertido en la versión más conocida en todo el mundo ya que cambió el ritmo original de vals de 3/4 a uno con un toque más de swing de 4/4. Esta grabación de Sinatra tuvo tanto éxito que fue la banda sonora durante el paseo orbital de la misión Apolo 10 y de nuevo en la propia superficie lunar durante el aterrizaje del Apolo 11.

Desde la primera grabación, la canción ha sido interpretada por multitud de artistas y ha sido versionada por otros tantos, habiendo aparecido en muchas bandas sonoras de películas y series de televisión. Un ejemplo es esta versión en bossa-nova que aparecía en los créditos finales de la serie de animación Neon Genesis Evangelion.
Toma cinco
23 ago
“Take Five“es una pieza de jazz escrita por Paul Desmond e interpretada por The Dave Brubeck Quartet en su álbum de 1959 Time Out y se ha convertido en una de las canciones más conocidas del grupo, famosa por su particular y distintiva melodía del saxofón y el uso del poco común ritmo quítuple de 5/4, del que proviene su nombre. Aunque “Take Five” no era la primera composición de jazz en usar esta métrica, fue una de las primeras en conseguir una gran importancia entre el público general de los Estados Unidos, llegando a alcanzar el quinto puesto en la lista de singles adultos contemporáneos de Billboard.

“Take Five” fue grabada e interpretada en vivo en múltiples ocasiones por The Dave Brubeck Quartet durante toda su carrera. Además, han existido varias versiones de la canción, algunas con letra, como la grabación de 1961 escrita por el propio Dave Brubeck y su mujer Iola, cantada por la artista Carmen McRae.

Entre estas versiones cabe destacar la de Al Jarreau con un increíble scat que grabó en Alemania en 1976.

“Take Five” ha sido incluida en la banda sonora de multitud de películas y series de televisión. A su muerte en 1977, Desmond donó los derechos de autor para sus interpretaciones y composiciones, incluyendo “Take Five”, a la Cruz Roja americana, que desde entonces recibe al año unos 100000 dólares en concepto de derechos.
Sentado en el muelle
22 ago
“(Sittin’ On) The Dock of the Bay” es una canción escrita por el cantante de soul Otis Redding y el guitarrista Steve Cropper. Mientras se encontraba en un tour con los Bar-Kays en agosto de 1967, Redding escribió el primer verso de la canción bajo el abreviado título “Dock of the Bay”, en una casa flotante de Waldo Point en Sausalito, California. Él continuó garabateando líneas de la canción en servilletas y papeles de los hoteles en los que se alojaba. En noviembre de ese mismo año se unió al productor y guitarrista Steve Cropper en el estudio de grabación de Stax en Memphis, Tennessee.
En 1990 durante una entrevista, el guitarrista explicó los orígenes de la canción:
Otis era de esa clase de tipos que tenían cien ideas. Cada vez que llegaba para grabar siempre tenía diez o quince diferentes introducciones, títulos o cualquier otra cosa. Él había estado en San Francisco tocando en The Fillmore y se estaba quedando en una casa flotante, y allí fue donde tuvo la idea del barco llegando. Era todo lo que tenía: “I watch the ships come in and I watch them roll away again”. Yo cogí esa idea y terminé la letra. Si escuchas las canciones que escribí con Otis, la mayoría de las letras tratan acerca de él. Él no solía escribir sobre sí mismo pero yo lo hice. “Mr. Pitiful,” “Sad Song (Fa-Fa)”; esas fueron acerca de la vida de Otis. “Dock Of The Bay” fue exactamente eso: “I left my home in Georgia, headed for the Frisco Bay” hablaba de él yendo a San Francisco a actuar.
Juntos completaron la música y las letras melancólicas de “(Sittin’ On) The Dock of the Bay.” De aquellas sesiones salieron distintas grabaciones entre las que se incluía “Dock of the Bay,” inicialmente grabado el 22 de noviembre. En realidad, la canción es bastante diferente en estilo de las mayoría de las otras grabaciones de Redding, pero era una con la que estaba muy satisfecho.
Redding continuó con su tour después de las sesiones de grabación y, el 10 de diciembre de 1967, el vuelo charter en el que viajaba se estrelló en el lago Monona, a las afueras de Madison, Wisconsin. El músico y seis personas más murieron, tan sólo se salvó Ben Cauley de los Bar-Kays. El cuerpo de Redding fue recuperado del lago al día siguiente del accidente.
“(Sittin’ On) The Dock of the Bay” fue publicada de manera póstuma en el sello Volt de Stax Records en 1968, convirtiéndose en el primer single póstumo de la historia en conseguir el número uno en las listas de Estados Unidos.
