Pensamiento del día

“Nunca”, “jamás” o “siempre” son palabras muy cortas para demasiado tiempo; “todo”, “nada”, “mucho” o “poco” son unas cuantas letras que no hacen justicia a la cantidad que representan; no uses ninguna de ellas a la ligera.

Toda palabra es una acción es sí misma y, como tal, tiene sus consecuencias.

A pesar de ser una entidad abstracta, una palabra puede ser tan pesada como una losa o tan ligera como para que se la lleve el viento; tan agradable como una caricia de terciopelo o tan hiriente como un puñal frío; y sin embargo, la misma palabra puede ser distinta para cada uno de nosotros.

Autor: Abraham

Autor de Liberitas. Desde el 2004 escribiendo desvaríos

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