¿Libertad de expresión o libertinaje expresivo?
Archivo de octubre, 2007
Recuerdos del ascensor
28 oct
Pulsé el botón y se abrieron las puertas, como si me hubiese estado esperando toda la tarde a que llegara. Entré y entonces me asaltó aquel olor, aquel perfume que me rodeó tiempo atrás. Cerré los ojos y de nuevo estaba en su habitación con ella, saboreando sus labios mientras nuestras manos reconocían cada rincón de nuestros cuerpos.
De pronto una sacudida me devolvió a la realidad, se abrieron las puertas de aquel espacio de sueños, salí al rellano de la escalera y pulsé el timbre. Los últimos retazos de perfume me hicieron imaginar por un instante que quien me abriría la puerta sería ella, pero en el fondo de mi mente la única neurona que no estaba soñando me gritaba que no iba a ser así.
Pensamiento del día
27 oct
Permanece a mi lado
23 oct
Ya puestos a seguir con la película El espinazo del diablo, un poema que recita Federico Luppi:
Permanece a mi lado cuando se apague mi luz
y la sangre se arrastre; y mis nervios se alteren
con punzadas dolientes, y el corazón enfermo,
y las ruedas del ser giren lentamente.Permanece a mi lado cuando a mi frágil cuerpo
lo atormenten dolores y alcance la verdad,
y el tiempo maníaco siga esparciendo el polvo,
y la vida furiosa siga arrojando llamas.Permanece a mi lado y cuando vaya apagándome
puedas señalarme el final de mi lucha,
y el atardecer de los días eternos,
en el bajo y oscuro borde de la vida…
Es un fragmento traducido al español del poema In Memoriam A.H.H. de Alfred Tennyson, un largo poema dedicado a un amigo que tardó en concluir la friolera de 17 años. El original tiene un verso de más como se puede comprobar aquí:
Sólo se puede ser veraz a través de la poesía.
Fantasmas
22 oct
¿Que es un fantasma?
Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez
Un instante de dolor quizás
Algo muerto que parece por momentos vivo
O un sentimiento suspendido en el tiempo
como una foto borrosa
Como un insecto atrapado en ámbarUn fantasma, eso soy yo…
Fragmento de El espinazo del diablo, donde Federico Luppi clava cada palabra con esa voz que tiene.

