Monthly Archive for Diciembre, 2006

Ese momento para mí

save that time
Los días pasan rápido.
Me parece que no somos realmente libres.
Algunas cosas no deberían importar tanto
y algunas nunca deberían ser.
Pero un día me mirarás.
Tendremos momentos, dos o tres.
Mantenme cerca de donde corres para ocultarte,
nunca seré difícil de encontrar.
Tan sólo tómate tu tiempo
y guarda ese momento para mí.

Protegido: Para ti

Te quiero y lo sabes, pero creo que no sabes la razón porque nunca te la he dicho. Me encantaría que la recuerdes siempre, no para que la tengas como algo a lo que temer sino como una estrella que marque tu norte. Te quiero por tus valores, porque ellos son los que te hacen ser quien eres. Si en algún momento los cambias, sólo espero que sean a mejor. El día que los cambies a peor o renuncies a ellos, ese día me habrás perdido para siempre. No es una amenaza, pero es que no quiero perderte, no quiero perder lo que queda entre nosotros.

Esta noche vas a tener la cena, y lo único que quiero es que tengas cuidado con el coche y con la gente. Un valor por el que te quiero es tu postura ante el alcohol, no quiero que te conviertas en lo que nunca has sido, una de esas tías que necesita beber para pasárselo bien, de esas que se vuelven locas por causa etílica. Independientemente de que no seas mi novia, eres mi amiga, y se me partiría el corazón si cambiaras en ese aspecto.

Lo sé, no tengo por qué decirte nada de esto que te estoy diciendo, pero otra vez más vuelvo a caer en mi error, en hablar con sinceridad. Ojalá me dijeses tú a mí que tuviese cuidado, que no hiciese tonterías al salir. Ojalá tuviese a alguien que se preocupara por mí como lo hacías… Una vez más, perdóname por todas estas cosas.

A veces creo que no voy a poder parar y te vas a hartar de mí. Te quiero y tengo un miedo enorme a perderte por decirte todas estas cosas pero, ¿a quién si no se las voy a decir? Creo que me he tomado muy en serio el hecho de que me dieses permiso para hablar contigo. No eres mi novia, eso lo sé, pero eres una amiga “muy especial” y es por eso que me tomo estas confianzas y libertades.

Una vez más, perdóname.

Pensamiento del día

reality

Soñando sueño que sueño… Y en la realidad me despierto.

Hay personas que simplemente sacan lo peor que hay en mí.

Pienso irme a Amberes, no sé cuándo, pero voy a traer todas las botellas de cerveza que pueda, como aquellas que compramos y jamás llegaron a su destino.

He llorado

tearsCuando era pequeño apenas lloraba, sólo cuando me hacía daño de verdad o mis padres se cabreaban conmigo. Recuerdo que cuando murió mi abuela materna no lloré, no sé por qué razón, la quería muchísimo pero no salió de mí. Tendría 8 años más o menos, y no viví muy de cerca su enfermedad porque no me dejaron ir a verla al Hospital ni a su funeral.

Sin embargo, recuerdo las veces que he llorado, las puedo contar con las dos manos y me sobrarían dedos. No es que me dé vergüenza hacerlo, es simplemente que tengo que estar muy jodido para soltar una lágrima. Las muertes de mi abuelo materno, abuelo paterno y abuela paterna, esas sí que las lloré, porque me cogieron ya de mayor y sabía qué estaba ocurriendo, viví todo el proceso.

A éstas le tenemos que sumar las dos veces que me has visto llorar por ti, y ya te digo, no me avergüenzo porque han sido lágrimas desde el alma. Sin embargo, aún queda otra más y fue esta mañana mientras iba a trabajar. Me dio rabia, no por considerarme débil ni nada de eso, es una estupidez eso de que los hombres no lloran, sino porque tenía miedo de sufrir un accidente de lo nublada que tenía la vista. No me hubiese gustado nada acabar en el fondo de la presa de Tahodio, que si tuviese agua pues tampoco pasaba nada porque sé nadar, pero es que está completamente seca. Bueno, a lo mejor juntando las gotitas que brotaban de mis ojos hubiese conseguido formar un charquito simbólico…

Para terminar de completar la situación, me tocó recorrer el trayecto desde el aparcamiento hasta la puerta bajo la llovizna que estaba callendo. Vaya estampa más poética, el cielo y yo llorando los dos.

Esperanza

La esperanza es el peor de los males, pues prolonga el tormento del hombre. (Nietzsche)

Protegido: Protegido: Mi vida sin ti

Esta entrada está protegida. Para verla, escriba su contraseña: