Enemigos naturales por causas artificiales

enemy¿Cuántas veces discutimos con alguien y no volvemos a hablar con esa persona durante mucho tiempo? A menudo ocurre que las causas de la discusión se desvirtúan y ya no recuerdo por qué existe una enemistad, pero como el hombre es un animal con alta capacidad de adaptabilidad pues nos acostumbramos a este mutismo declarado. Otras veces simplemente existe el temor de volver a reavivar la situación y es por eso que preferimos dejarlo como está, cada uno en su trinchera particular. El rencor es el último elemento para añadir a la ecuación, gracias al cual la reconciliación será inviable por una o ambas partes. La verdad es que todo esto es un rollo…

2 Responses to “Enemigos naturales por causas artificiales”


  • Yo añadiría el no quere volver a herir, cuando desde la distancia vemos la futilidad de aquella discusión que parecía iba a cambiar el mundo, y hoy en la lejanía del tiempo vemos como lo que era, un destemple fuera de lugar. Después de todo, las heridas con el tiempo no son tan profundas.

  • El tiempo no es el único factor que influye en la cicatrización de las heridas. También hay que tener una predisposición a que sanen, porque hay much@s por ahí que parece que sienten un placer masoquista con las heridas sangrantes.

    De todo tiene que haber en la viña, incluso uvas.

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